El sucesor de Cristina Fernández enfrentará un mapa político fragmentado

 22 noviembre, 2015
El sábado, miembros del servicio postal de Buenos Aires cargaron camiones con las papeletas que se emplearán en la segunda ronda presidencial de este domingo en Argentina. | AFP
El sábado, miembros del servicio postal de Buenos Aires cargaron camiones con las papeletas que se emplearán en la segunda ronda presidencial de este domingo en Argentina. | AFP

Buenos Aires. AFP. Gane quien gane las elecciones en Argentina este domingo, el futuro presidente deberá conciliar fuerzas, pues ninguno tendrá un mapa político tan afín como el de la saliente Cristina Fernández .

Por primera vez en Argentina, unos 32 millones de ciudadanos se preparan para una segunda ronda electoral, que será entre el liberal de derecha Mauricio Macri y el oficialista de izquierda Daniel Scioli .

Macri lidera la intención de voto luego de la primera vuelta del 25 de octubre, cuando fue vencido por Scioli por tres puntos (37 % a 34,1 %).

Conflictos. Si gana Macri, su principal dolor de cabeza estará en el Congreso, donde seguirá siendo mayoría el partido de Fernández, Frente para la Victoria.

Un Scioli presidente gobernaría con un signo político contrario en la capital argentina –como siempre lo ha hecho el Ejecutivo–, pero con el hecho inédito de que también la provincia de Buenos Aires (la más importante del país) será de los opositores.

Macri dependerá de aliados impredecibles en el Congreso. Por allí deberán pasar las leyes de reforma si busca devolver empresas nacionalizadas a manos privadas, como la petrolera YPF o la aerolínea de bandera, tal como sospecha su rival, Scioli.

La lucha será ardua a menos que Macri eche mano a los decretos, instrumento que deberá utilizar con precisión de cirujano si quiere honrar su compromiso de mayor institucionalidad.

Por otra parte, el mayor reto de Scioli está en sostener sus promesas de mantener subsidios, rebajar impuestos y atraer inversiones en medio de una puja con los mercados financieros donde se prevé una devaluación del peso.

Tal escenario tendrá un efecto inmediato en la inflación y golpeará al Banco Central, cuyas reservas llegan a $26.000 millones.

Silvina Batakis , señalada por Scioli como su candidata a ministra de Economía, alertó de que sectores buscan devaluar el peso aun antes de que asuma el nuevo presidente, el 10 de diciembre.

“Lo que quieren es que ocurra la devaluación ahora, para no tener que hacerla ellos”, dijo Batakis, vinculando el plan a Macri.

“Macri quiere dejarnos librados a la suerte del mercado”, afirmó Scioli en su campaña. Aún así, quizás le toque a él lidiar con la presión del mercado y complicar su plan de dar “techo, tierra y trabajo” a toda la gente.