12 ladrones han sido linchados en 10 días por vecinos en diversas ciudades

 9 abril, 2014

Buenos Aires. AFP. Argentina y el poder político se encuentran en jaque a causa de una violencia criminal que desató hordas de gente enfurecida, dispuesta a linchar a delincuentes, a tal punto que las autoridades declararon la provincia de Buenos Aires en emergencia de seguridad.

La inseguridad figura entre las mayores preocupaciones de los argentinos, y aunque en enero la inflación superó esta inquietud entre la población, la reciente ola delictiva provocó el fenómeno inédito de los “linchamientos”: 12 casos en 10 días de turbas de vecinos que intentaron tomar castigo por sus propias manos.

El único fallecido a manos de los “ajusticiadores” fue un joven de 18 años cuya familia asegura que era inocente del robo de un bolso, en un barrio de Rosario.

Hasta el momento, se reportan 12 intentos fallidos de asesinato en banda en las dos últimas semanas en barrios como Palermo y en las provincias de Santa Fe, Córdoba, la Rioja, Catamarca y Mendoza.

Policías antidisturbios vigilan un supermercado asaltado en San Fernando, provincia de Buenos Aires. La inseguridad ha sido una de las mayores preocupaciones para los argentinos en los últimos 25 años. | AFP
Policías antidisturbios vigilan un supermercado asaltado en San Fernando, provincia de Buenos Aires. La inseguridad ha sido una de las mayores preocupaciones para los argentinos en los últimos 25 años. | AFP

“Acá matan, violan, roban. ¿Qué querés? Yo no creo que yo llegue a este extremo del linchamiento, pero hay que ver el momento”, dijo José Villalba, 64 años, encargado de un edificio en Buenos Aires.

Justicia por las manos. Un sondeo divulgado el lunes reveló que cerca del 30% de la población en Buenos Aires apoya la violencia contra los delincuentes, según la encuestadora de estudios sociales Raúl Aragón y Asociados.

Un aliado de la presidenta Cristina Kirchner, el gobernador Daniel Scioli, declaró en emergencia la provincia de Buenos Aires, donde viven 16 de los 40 millones de argentinos.

Argentina no divulga estadísticas criminales desde 2009, cuando el país tenía la mayor tasa de robos de América Latina, con 973 por cada 100.000 habitantes, aunque la de homicidios era más baja que en otros países.

“La droga es lo que hay que parar. Linchar es convertirse en asesino. No se puede confiar en la Policía porque hay mucha corrupción”, dijo a la agencia AFP Jaime Meza, un mensajero de 58 años de la capital argentina.

Meza refleja el sentir de una mayoría que desconfía de sus instituciones encargadas de la seguridad y la justicia.