Las ejecuciones sumarias tienen el objetivo de "instilar el terror en la población", y garantizar la sumisión de ésta

 27 agosto, 2014
Combatientes que se han enlistado como voluntarios para luchar contra los yihadistas patrullaban ayer las afueras de Hibnib, en el noreste de Irak. | EFE
Combatientes que se han enlistado como voluntarios para luchar contra los yihadistas patrullaban ayer las afueras de Hibnib, en el noreste de Irak. | EFE

Las ejecuciones públicas de civiles, así como las amputaciones y los latigazos, se han convertido en un "espectáculo ordinario" los viernes en las zonas de Siria controladas por los yihadistas del Estado Islámico, denunció este miércoles una comisión de investigación de la ONU en un informe.

"Las ejecuciones en espacios públicos se han convertido en un espectáculo habitual los viernes en Raqa [bastión del EI] y en las zonas de la provincia de Alepo controladas por el Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL)", indicó en su informe la comisión independiente de investigación sobre la situación de derechos humanos en Siria.

El EIIL es la anterior denominación del Estado Islámico (EI) que en junio proclamó un califato en los territorios que controla en Irak y Siria.

Según la comisión, que denuncia todo esto como crímenes contra la humanidad, los viernes están "habitualmente señalados por ejecuciones, amputaciones y latigazos en plazas públicas" en las zonas del norte y el noreste de Siria bajo control yihadista.

Las ejecuciones sumarias tienen el objetivo de "instilar el terror en la población", y garantizar la sumisión de ésta, añade el informe.

Según el informe, los yihadistas animan e incluso obligan a veces a la población a asistir a esas ejecuciones. La mayoría de las víctimas son hombres, aunque también han sido ejecutados muchachos de entre 15 y 17 años y mujeres.

La comisión redactora del informe había recibido un mandato del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para investigar y dar cuenta de todas las violaciones del derecho internacional relativo a los derechos humanos en Siria.

En el texto, los investigadores acusan de nuevo al gobierno de Damasco de cometer crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra.

La comisión sospecha que el gobierno lanzó barriles de explosivos con cloro en Kafr Zeita, Al Tamana y Tal Minnis, en el oeste del país.

"Hay motivos razonables para pensar que se han utilizado armas químicas, probablemente cloro", ocho veces en un periodo de 10 diez días en el mes de abril, informó la comisión.

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