Fundadora del albergue La Gran Familia recibe apoyo de personalidades

 18 julio, 2014

México. AFP. Las autoridades buscaban ayer determinar la posible responsabilidad de Mamá Rosa, la fundadora del hogar La Gran Familia, en los supuestos abusos físicos y sexuales de centenares de niños y para aclarar cómo esta institución modelo en el país escondía detrás de sus muros tales desmanes.

Más de 450 menores de edad y 138 adultos fueron hallados el martes viviendo en condiciones infrahumanas y de casi esclavitud en la casa hogar de Michoacán, oeste de México, durante un operativo que buscaba rescatar a cinco pequeños secuestrados, informaron autoridades.

Fuerzas federales allanaron La Gran Familia , que operaba como internado desde hace 40 años en el municipio de Zamora, a raíz de la denuncia de cinco personas quienes aseguraban que el establecimiento retenía a sus hijos por la fuerza.

Lugar de presos. En el operativo, en el que también participaron efectivos del Ejército, se localizó a los cinco niños secuestrados, pero las autoridades hallaron además a 138 adultos de entre 18 y 40 años privados de su libertad, así como a otros 453 menores –entre ellos seis bebés de entre dos meses y tres años– que vivían en condiciones de abuso e insalubridad.

“Tenemos que ser muy cuidadosos a la hora de determinar quiénes son los responsables, en razón de que hay héroes también dentro de este terrible y escandaloso asunto”, dijo el fiscal general, Jesús Murillo Karam, al explicar que también había en la casa quien ayudaba a los niños.

A la casi octogenaria Rosa del Carmen Verduzco la defienden a capa y espada conocidas personalidades y muchos jóvenes que vivieron en la institución, así como la vilipendian padres y familiares de los menores.

Una vez que los policías y militares allanaron el lugar, la Fiscalía hizo el anuncio al país de que la situación en la que se encontraban estos niños desfavorecidos, rayaba lo dantesco: hacinamiento, ratas, comida descompuesta y con cucarachas, instalaciones insalubres, crueles aislamientos, retención forzada y hasta abusos sexuales.

Uno de los cuartos dentro del hogar infantil La Gran Familia, donde en la noche del lunes a martes fueron rescatadas 596 personas, incluidos 458 niños, en la ciudad de Zamora, estado de Michoacán. | AFP
Uno de los cuartos dentro del hogar infantil La Gran Familia, donde en la noche del lunes a martes fueron rescatadas 596 personas, incluidos 458 niños, en la ciudad de Zamora, estado de Michoacán. | AFP

La fundadora y directora del internado fue inmediatamente detenida junto a ocho trabajadores.

Decenas de alarmados padres se mantenían el jueves en una guardia frente al internado a la espera de recuperar a algunos de los 607 internos, al menos 438 de los cuales son menores de edad.

Tras el escándalo llegaron las dudas sobre el caso, generadas por una serie de indignadas personalidades que salieron a defender la inocencia de Verduzco y que sospechan de los motivos del Gobierno para actuar ahora contra un centro que funcionaba desde hace más de seis décadas.

“Me preocupa la desproporción, el increíble despliegue de fuerzas similar al que usan para atrapar a un jefe templario”, dijo Jean Meyer , un reputado historiador francés nacionalizado mexicano, refiriéndose al despliegue militar contra el cartel narcotraficante los Caballeros Templarios para arrebatarle su control en la región de Michoacán.

Recíbían ayuda. El Gobierno mexicano dice estar sorprendido por los abusos y las condiciones infrahumanas del albergue al que se le entregó ayuda económica durante años. Dos expresidentes del ahora opositor PAN, Vicente Fox y Felipe Calderón, se tomaron fotos con la fundadora. Fox incluso salió a defenderla públicamente en Twitter.

El fiscal Murillo Karam reconoció que las revisiones estatales del centro fueron “menos intensas” debido al “prestigio que tenía la institución”. La página web de La Gran Familia anuncia un hogar de ensueño donde los niños reciben clases de música, canto, educación hasta la preparatoria o artes plásticas.

Los testimonios ante la Fiscalía de algunas víctimas provocan escalofríos. Fotografías del lugar muestran a los niños hacinados en cuartos oscuros, sucios y con las ventanas cubiertas de rejas.