2 mayo, 2016

SEÚL. afp. Tras cuatro años de purgas, reajustes y ejecuciones en la cúpula, Kim Jong-un se va a consagrar oficialmente esta semana como indiscutible líder supremo de Corea del Norte, en un congreso histórico del partido único en el poder.

Dicha cita, la primera de este tipo en alrededor de 40 años, viene a reconocer al dirigente de 33 años como el heredero legítimo de la dictadura dinástica instaurada por su abuelo, Kim Il-sung, y transmitida por su padre, Kim Jong-il.

“Este congreso es muy importante para Kim Jong-un”, dijo John Delury, especialista de Corea del Norte en la Universidad Yonsei, de Seúl.

“Es el acontecimiento más público, el más histórico, en el que puede demostrar que tiene el control absoluto y que todo el mundo sigue sus órdenes. Sobre el papel, es para el partido, pero en realidad, este congreso es para Kim Jong-un”.

En el último congreso del Partido de los Trabajadores de Corea, en 1980, Kim Jong-un ni siquiera había nacido.

A la muerte de su padre, en diciembre del 2011, muchos observadores no daban un céntimo por Kim Jong-un. Estimaban que el joven, que había acabado sus estudios en Suiza, no tenía envergadura suficiente para sobrevivir a los poderosos políticos de Corea del Norte.

El máximo dirigente norcoreano, Kim Jong- un, saludaba durante un desfile militar en Pionyang el 10 de octubre del año anterior. | AP.
El máximo dirigente norcoreano, Kim Jong- un, saludaba durante un desfile militar en Pionyang el 10 de octubre del año anterior. | AP.

Pero se encargó de desmentirlos al eliminar a todos los que consideró desleales en el partido, el Gobierno y el Ejército. Demostró que podía ser implacable cuando mandó ejecutar a su tío y antes mentor, Jang Song-thaek.

Pasó página a la estrategia songun (el Ejército primero) de su padre, en provecho del byungjin , para llevar a la par el desarrollo de la economía y de los programas nuclear y balístico.

El capítulo nuclear de esta política domina la actualidad a medida que se acerca el congreso, después del cuarto ensayo del 6 de enero, seguido del lanzamiento de un cohete de largo alcance y una serie de ensayos de misiles y distinto armamento.

El objetivo de todo esto está claro, explicó Víctor Cha, analista del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS) . “Ha sido una carrera para llegar a tener una fuerza de disuasión creíble antes del inicio del congreso, a modo de consagración”.

Pionyang ha sufrido algunos reveses embarazosos, como el fracaso de tres lanzamientos de un nuevo misil balístico de alcance medio capaz de impactar en la isla estadounidense de Guam.

Las especulaciones no cesan acerca de un posible quinto ensayo nuclear antes de que empiece el congreso, el 6 de mayo.

Más allá de las cualidades como líder de Kim Jong-un, los analistas se preguntan qué querrá destacar el congreso.

La hipótesis optimista sería que, confirmada una disuasión nuclear, el número uno norcoreano anuncie que está garantizada la seguridad del país y el Norte puede pasar al capítulo económico de la famosa estrategia del byungjin.

“Lo importante no es saber si la fuerza de disuasión nuclear norcoreana es una realidad, ni siquiera si Kim así lo cree, sino ver si este postulado va a ser el fundamento filosófico de un cambio de política”, subrayó Robert Carlin, del Centro para la Seguridad y Cooperación Internacional de California.