No le imputan tráfico de cocaína pues dicen que no hay pruebas suficientes

 26 febrero, 2014

México. AP. Jueces federales mexicanos abrieron dos procesos penales por crimen organizado al barón de las drogas Joaquín el Chapo Guzmán, pero evitaron inculparlo por tráfico de cocaína al considerar que no hay pruebas que demuestren su responsabilidad en ese delito.

Toma de una muestra para un examen de ADN al Chapo Guzmán. | AP
Toma de una muestra para un examen de ADN al Chapo Guzmán. | AP

Guzmán, señalado como el líder máximo del cartel de Sinaloa , enfrentará los procesos en la prisión de máxima seguridad donde lo recluyeron tras su captura el fin de semana, aunque aún puede apelar las decisiones judiciales.

Un juez principió el primer proceso por delincuencia organizada con base en acusaciones que datan del 2011.

El segundo, por crimen organizado, se remonta al 2009 y es parte de una acusación en la que también se le imputaba el delito de tráfico de cocaína. Sin embargo, el juez del caso señaló que la autoridad no demostró su responsabilidad en ese último delito.

Guzmán tiene tres días hábiles para apelar las decisiones de los jueces federales.

Cuentas pendientes. El inicio de los procesos penales garantiza que el capo permanezca en el futuro inmediato en México y que no sea extraditado rápidamente hacia Estados Unidos , donde lo requieren siete tribunales.

El procurador Jesús Murillo Karam dijo el martes en Radio Fórmula que en total hay ocho procesos que cursan en México en contra del Chapo. “Por lo menos pronto no creo que se dé (la extradición)”.

Este túnel permitía al narcotraficante Joaquín el Chapo Guzmán escapar de una de sus viviendas. La fotografía la dio a conocer la Procuraduría General de México después de la operación que permitió la captura del capo. | AFP
Este túnel permitía al narcotraficante Joaquín el Chapo Guzmán escapar de una de sus viviendas. La fotografía la dio a conocer la Procuraduría General de México después de la operación que permitió la captura del capo. | AFP

El jefe del cartel de Sinaloa fue detenido el sábado en un condominio en el balneario turístico de Mazatlán con lo que terminó una cacería de 13 años contra quien fue considerado por autoridades como el capo más poderoso del mundo.

Guzmán se fugó de otra prisión de máxima seguridad en el occidente del país en el 2001. Ahora, las autoridades aseguran que no hay posibilidades de que escape.

Altos funcionarios han dicho que antes de considerar la extradición a Estados Unidos, esperan que Guzmán afronte todas las acusaciones en el país y que sea sujeto a interrogatorios por parte de autoridades mexicanas para obtener información que permita desmantelar el cartel de Sinaloa, el principal grupo del narcotráfico en México, que se ha extendido a una docena de otros países.

“Este es el principio de toda una investigación profunda que nos permita erradicar de lleno la organización (del Chapo)”, dijo el procurador Murillo.

Pero expertos señalan que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto no ha sido capaz hasta ahora de que arrestos de figuras de alto perfil se traduzcan en pesquisas que lleven a desmantelar las complejas redes criminales.

Por otra parte, especialistas tanto en México como en Estados Unidos advirtieron también de que mantener a Guzmán en México podría hacer que se desperdicie la posibilidad de explotar los conocimientos del capo, sobre todo porque las autoridades estadounidenses han mostrado en el pasado una mayor habilidad para ofrecer a criminales capturados los incentivos necesarios para que cooperen con los fiscales.