Mandatario dijo que la reciente ofensiva de la guerrilla pone ‘en riesgo’ el plan de paz

 8 agosto, 2014

Bogotá. AFP. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, advirtió ayer a las FARC que los recientes ataques atribuidos a esa guerrilla, que causaron muerte de civiles y daños ambientales y a la infraestructura, ponen “en riesgo” las negociaciones de paz.

“Los hechos de violencia de las últimas semanas son una contradicción inaceptable que ponen en riesgo el proceso que se desarrolla en Cuba”, dijo Santos al asumir por segunda vez consecutiva la presidencia, a la que fue reelegido con la promesa de poner fin a un conflicto armado de más de 50 años.

“¿Quién entiende que en La Habana estemos acordando la construcción de acueductos veredales mientras en Colombia las FARC destruyen esos mismos acueductos, como ocurrió en Granada, o afectan gravemente las fuentes de agua, como ocurrió en el Putumayo?”, indicó el mandatario.

“Mucho menos se entiende que sigan causando víctimas civiles, incluyendo niños, como ocurrió en Miranda”, añadió.

En julio, una niña murió y otras tres personas resultaron heridas en un ataque con explosivos en el municipio de Miranda. Además, un atentado en el municipio de Granada dejó sin agua a miles de personas, mientras el derrame forzado de miles de barriles de petróleo afectó zonas verdes y recursos hídricos en Putumayo.

“La paciencia de los colombianos y de la comunidad internacional no es infinita”, dijo el presidente, que fue aplaudido por los cientos de invitados, muchos de ellos extranjeros, presentes en el acto de juramentación en el Patio de Núñez, situado entre el Congreso y la Casa de Nariño (palacio de Gobierno), en el centro de Bogotá.

“Señores de las FARC: están advertidos”, puntualizó.

Santos, electo por primera vez hace cuatro años tras liderar la mayor ofensiva contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), impulsa desde noviembre de 2012 en La Habana negociaciones de paz con ese grupo rebelde, el principal del país con unos 8.000 combatientes.

El acto. El juramento le fue tomado por José David Name, presidente del Congreso. Santos estuvo acompañado de su esposa y tres hijos.

Por su parte, el expresidente y actual senador Alvaro Uribe y los 38 legisladores de su bancada, tras ser llamados a lista en el Congreso, se retiraron del recinto en una clara señal de la dura oposición que harán al gobierno de Santos.

Uribe dejó en el Parlamento una constancia en la que indicó que su movimiento, el Centro Democrático, no participaba en el acto de posesión de Santos “por los abusos del poder en su elección” y por la anunciada presencia del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Actualmente Uribe es sin duda el principal crítico de Santos, de su gobierno y del proceso de negociación con la guerrilla. En el pasado los dos fueron aliados políticos.

En el acto participaron delegaciones de al menos 128 países.

Entre los gobernantes que acompañaron a Santos figuraron Enrique Peña Nieto, de México; Rafael Correa, de Ecuador; Juan Carlos Varela, de Panamá; Horacio Cartes, de Paraguay; Otto Pérez Molina, de Guatemala; Ollanta Humala, de Perú, y Juan Orlando Hernández, de Honduras. El mandatario Nicolás Maduro no asistió.