Ambas partes dudan de poner fin a ataques en víspera de fiesta musulmana

 28 julio, 2014
Varios médicos palestinos ayudaron ayer a un sobreviviente a salir de los escombros después de un ataque israelí contra su casa, ubicada en la ciudad de Gaza, Palestina. | AFP
Varios médicos palestinos ayudaron ayer a un sobreviviente a salir de los escombros después de un ataque israelí contra su casa, ubicada en la ciudad de Gaza, Palestina. | AFP

Gaza. AFP y EFE. Las hostilidades continúan en la franja de Gaza, luego de que el ejército israelí respondiera ayer al lanzamiento de cohetes de Hamás, a pesar de que el movimiento islámico palestino anunció una tregua de 24 horas .

Ambos bandos se responsabilizaron mutuamente de la continuación de las hostilidades, en detrimento de un posible alto el fuego en la víspera de la gran fiesta musulmana de Eid al Fitr, que marca el final del ramadán.

Para el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, los combatientes de Hamás “violan su cese del fuego”, al seguir con el lanzamiento de cohetes contra Israel.

“Israel hará todo lo necesario para defender a su pueblo”, declaró Netanyahu en una entrevista a la cadena estadounidense CNN.

“Espero que consigamos una tregua duradera que nos permita desmilitarizar a Gaza”, añadió en este caso a la cadena CBS .

“Esperamos una respuesta oficial del enemigo”, declaró por su parte el vocero de Hamás en Gaza, Sami Abu Zuhri, quien dijo que sus combatientes continuarían con el lanzamiento de cohetes, mientras Israel no detenga sus operaciones.

Según el ejército israelí, 22 cohetes lanzados desde Gaza impactaron este domingo en territorio israelí y el sistema de defensa antimisiles interceptó otros cinco. Ninguno de ellos dejó víctimas.

Incertidumbre. Al acercarse el final del ramadán este lunes, los diferentes bandos parecen cambiar de opinión continuamente con los anuncios sucesivos de un alto el fuego solicitado por Estados Unidos, Egipto y Naciones Unidas , tras la tregua mantenida el sábado.

Hamás rechazó el sábado una tregua de 12 horas aceptada por el Consejo de Seguridad de Israel , al exigir la salida de los soldados del enclave palestino, donde entraron el 17 de julio, nueve días después del inicio de los ataques aéreos.

En total, la ofensiva israelí ha matado a 1.031 palestinos, 75% civiles según la ONU, mediante un balance realizado tras un examen en profundidad de los restos mortales hallados entre los escombros.

Aunque se logre una tregua duradera, persisten los desacuerdos sobre las cuestiones de fondo.

Israel, que anunció haber atacado unos 3.600 “sitios terroristas” y haber matado a unos 320 combatientes de Hamás, quiere llevar hasta el final su misión de localización y de neutralización de los “túneles ofensivos” construidos por el movimiento islamista palestino y su aliado, Yihad Islámica.

Los túneles son usados para lanzar ataques contra Israel, así como para esconder su arsenal y sus centros de operaciones. Para destruirlos, los responsables israelíes explican que deben estar en el terreno.

Por su parte, Hamás pide el levantamiento del bloqueo impuesto desde 2006 por Israel , que asfixia a la economía de este territorio, el cual depende en buena medida de la ayuda humanitaria.

Naciones Unidas y varios responsables diplomáticos , entre ellos el secretario de Estado estadounidense John Kerry, acentúan su presión sobre las partes en conflicto, a quienes instaron a prolongar durante 24 horas renovables la tregua de 12 horas observada entonces.

Incluso, el presidente estadounidense, Barack Obama, telefoneó ayer a Netanyahu para pedirle un “alto el fuego humanitario inmediato y sin condiciones”.

Sin embargo, el Gobierno israelí también debe tener en cuenta la opinión pública de su país, donde un 85,6% de los israelíes se opone a una tregua, según un sondeo difundido por la radio militar.