16 julio, 2014

Gaza

Israel urgió este miércoles a 100.000 habitantes de la Franja de Gaza a evacuar sus viviendas, en tanto los líderes regionales hacían nuevos intentos por poner fin a la sangrienta campaña militar israelí después de que Hamas rechazara una tregua.

Dieciséis palestinos, entre ellos cinco niños, murieron este miércoles en una serie de ataques israelíes, en el sur de la Franja de Gaza.

La aviación israelíe llevó a cabo durante la noche unos 40 ataques, en particular contra las casas de cuatro responsables del Hamas.

Israel reanudó sus bombardeos al día siguiente del fracaso del alto el fuego propuesto por Egipto.

El líder palestino Mahmud Abas debía trasladarse al Cairo y posteriormente a Ankara en busca de un apoyo regional para poner fin a los ataques.

Los bombardeos israelíes han causado en nueve días la muerte a 209 palestinos, en su mayoría civiles, según un grupo de derechos humanos de Gaza. Más de 1.500 personas han sido heridas.

En el mismo periodo militantes palestinos han disparado más de 1.200 cohetes contra Israel, cobrándose el martes la primera vida israelí.

Petición. En la mañana del miércoles, el ejército israelí urgió a 100.000 habitantes del norte de Gaza, mediante sms, mensajes telefónicos y octavillas, a abandonar sus casas "por su propia seguridad", debido a los nuevos bombardeos más intensos.

Cuatro niños entre los 9 y 11 años de edad fallecieron este miércoles cuando jugaban en una playa de la franja de Gaza tras un ataque.
Cuatro niños entre los 9 y 11 años de edad fallecieron este miércoles cuando jugaban en una playa de la franja de Gaza tras un ataque.

"A pesar del alto el fuego, Hamas y otras organizaciones terroristas han seguido disparando cohetes", según los mensajes del ejército, que asegura que "no quiere hacer daño" a los habitantes de estas ciudades.

Los periodistas de la AFP constataron el miércoles que no se registraba un éxodo masivo de los habitantes de Gaza, muchos de los cuales se preguntaban además hacia dónde podrían huir.

"Lanzan octavillas desde sus aviones para decir a la gente que evacúe. Pero ¿adónde podríamos ir? Mejor quedarnos aquí y morir en nuestras casas", exclamó Fasel Hasan, un residente del superpoblado enclave palestino.

"¿Dónde refugiarnos? ¿En las escuelas? ¡Pero ya están llenas!", concluyó.

Más de 1,2 millones de personas viven en los 360 km2 de la Franja de Gaza, que tiene una de las mayores densidades del planeta y un índice de pobreza del 39% de la población. Además, sus fronteras marítima y terrestres (con Israel y Egipto) están bloqueadas.

Un responsable de Hamás en El Cairo debía entrevistarse hoy con un mediador egipcio sobre la iniciativa de este país para que cesen las hostilidades entre el movimiento islamista e Israel, anunció un responsable palestino.

"Se celebrará una reunión por la tarde entre un representante de Hamas y otro de la dirección egipcia" declaró Azam Al Ahmad, responsable del Fatah del presidente palestino Mahmud Abas.

Hamás llamó a la población a no hacer caso de "ninguna manera" a las exhortaciones israelíes de evacuar. Es una "forma de guerra psicológica para afectar al frente" palestino, alegó el movimiento islamista.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu firmó el martes por la noche "no tener otra opción que la de ampliar e intensificar" su campaña militar, después del rechazo del Hamas de la tregua propuesta por Egipto y aceptada por Israel, que suspendió el martes sus bombardeos durante seis horas.

Hamás rechazó cualquier tregua que no incluyera un acuerdo completo sobre el conflicto que lo opone a Israel: cese de los bombardeos, fin del bloqueo a Gaza, y la liberación de presos palestinos.

En el frente diplomático, los actores occidentales siguen abogando por un alto el fuego.