17 julio, 2014

Gaza. AFP Israel urgió este miércoles a 100.000 habitantes de la franja de Gaza, sometida por noveno día consecutivo a un intenso y mortífero bombardeo, a evacuar sus viviendas “por su propia seguridad”, lo que, sin embargo, no generó un éxodo masivo de palestinos.

A la vez, el Gobierno israelí autorizó la movilización de otros 8.000 reservistas para una eventual operación terrestre en la franja de Gaza.

Esta autorización se suma a la que la semana pasada dieron al Ejército para alistar a 40.000 reservistas.

Desde que la ofensiva Margen Protector comenzó hace nueve días con severos bombardeos de la Franja, Israel ha acantonado alrededor de Gaza al menos a cuatro brigadas de infantería y cientos de carros de combate, aunque el Gobierno se muestra reacio a lanzar una ofensiva terrestre.

Las Fuerzas Armadas israelíes incrementaron bombardeos contra el enclave palestino, con el objetivo de terminar con el lanzamiento de cohetes contra Israel.

Según Israel, más de un millar de cohetes lanzados desde Gaza cayeron en Israel en nueve días y 250 fueron destruidos por el sistema de defensa Iron Dome.

Buscar refugio. En la mañana de ayer, el Ejército israelí urgió a 100.000 habitantes del norte de Gaza, por diferentes medios, a abandonar sus casas antes de las 8:00 locales “por su propia seguridad”, debido a bombardeos más intensos.

“A pesar del alto el fuego, Hamás y otras organizaciones terroristas han seguido disparando cohetes”, según los mensajes del Ejército, que asegura que “no quiere hacer daño” a los civiles.

Los periodistas de la AFP constataron ayer que no se registraba un éxodo masivo de los habitantes de Gaza, muchos de los cuales se preguntaban además hacia dónde podrían huir.

“Lanzan volantes desde sus aviones para decir a la gente que evacue. Pero ¿adónde podríamos ir? Mejor quedarnos aquí y morir en nuestras casas”, exclamó Fasel Hasan, un residente del superpoblado enclave palestino.

“¿Dónde refugiarnos? ¿En las escuelas? ¡Pero ya están llenas!”, concluyó.

Más de 1,2 millones de personas viven en los 360 km² de la franja de Gaza, que tiene una de las mayores densidades del planeta y un índice de pobreza del 39%. Además, sus fronteras marítima y terrestres –con Israel y Egipto– están bloqueadas.

Hamás llamó a la población a no hacer caso a las exhortaciones israelíes de evacuar. Es una “forma de guerra psicológica para afectar al frente” palestino.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo, el martes en la noche “no tener otra opción que la de ampliar e intensificar” su campaña militar después del rechazo del Hamás de la tregua propuesta por Egipto.