Fuerzas iraquíes no pueden controlar poderosa expansión de los insurgentes

 19 junio, 2014
Combatientes tribales iraquíes desfilan con sus armas y cantan consignas contra el Estado Islámico de Irak y el Levante. Ellos salieron a ayudar a los militares que defienden al país, en Ciudad Sadr, Irak. | AP
Combatientes tribales iraquíes desfilan con sus armas y cantan consignas contra el Estado Islámico de Irak y el Levante. Ellos salieron a ayudar a los militares que defienden al país, en Ciudad Sadr, Irak. | AP

Bagdad. AFP. Irak pidió ayer a Estados Unidos realizar ataques aéreos contra los yihadistas sunitas, que asaltaron la principal refinería del país y siguen ganando terreno en el norte.

La solicitud de ayuda militar ocurre tras una semana de ofensiva del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), que los llevó a las puertas de la capital Bagdad.

“Irak pidió, oficialmente, ayuda a Washington, en virtud del acuerdo de seguridad (con Estados Unidos) para llevar a cabo ataques aéreos contra los grupos terroristas”, declaró el canciller iraquí Hoshyar Zebari en Arabia Saudita, en una reunión ministerial de la Organización de Cooperación Islámica (OCI).

“Sin embargo, una estrategia militar no será suficiente. Reconocemos la necesidad de soluciones políticas drásticas”, añadió.

Estados Unidos anunció, el lunes, el envío al Golfo Pérsico del navío USS Mesa Verde, con 550 marines y aviones-helicópteros Osprey a bordo, para poder mandar refuerzos, en caso de evacuación de la embajada estadounidense en Bagdad.

Pero el presidente Barack Obama ya dejó claro que su país, que gastó miles de millones de dólares para entrenar y armar al ejército iraquí, no asumirá la responsabilidad de mandar tropas o liderar la contraofensiva.

Vestidos con uniformes militares y a bordo de varios vehículos, algunos robados al ejército, los yihadistas del EIIL lanzaron, la madrugada del martes, un asalto contra la refinería de Baiji, a 200 kilómetros al norte de Bagdad, informó un portavoz de las Fuerzas Armadas.

Pero las fuerzas iraquíes, apoyadas por la aviación, lograron recuperar el control de la instalación, aunque los combates proseguían, según fuentes de seguridad.

Unos 40 militantes murieron en los combates y varios tanques de crudo estaban ardiendo, a causa de los enfrentamientos.

Los extranjeros de la refinería fueron evacuados y la instalación estaba cerrada.

Petróleo. Antes del ataque, los responsables de la producción de petróleo en Irak, el segundo exportador de los países de la OPEP, aseguraron que las consecuencias en el sector petrolero de la ofensiva yihadista serían limitadas.

El precio del crudo Brent, de referencia en el mercado de Londres, subió ayer tres centavos, a $113,48 por barril, mientras que el barril de light sweet crude para entrega en julio ganó 34 centavos, hasta $106,73 por barril.

Salvo los campos de petróleo del Kurdistán iraquí, en el norte, controlados por las autoridades locales, la mayoría de la producción de crudo en Irak (unos 2,5 millones de barriles por día) está en el sur del país, lejos de los yihadistas.

Desde el 9 de junio, los combatientes del EIIL, con el apoyo de partidarios del expresidente sunita Sadam Husein, tomaron el control de Mosul, la segunda ciudad de Irak, de gran parte de la provincia de Nínive (norte), de la ciudad de Tikrit y de otros sectores de las provincias de Saladino, Diyala y Kirkuk.

Los yihadistas tomaron ayer tres nuevas ciudades en el norte y en el oeste.

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