24 agosto, 2014

Bagdad. AFP. El Gobierno iraquí trataba ayer de rebajar las tensiones provocadas por la muerte de 70 personas en un ataque a una mezquita, pero los atentados continuaron, con al menos 21 muertos en la ciudad de Kirkuk.

Estados Unidos, que ayuda a Irak en su lucha contra los yihadistas, aseguró por su lado que está estudiando diversas opciones para responder a la decapitación del periodista James Foley , cuya ejecución filmada conmocionó a la opinión pública mundial.

Una mujer sunita iraquí desplazada prepara su cena en Mosul. | AFP
Una mujer sunita iraquí desplazada prepara su cena en Mosul. | AFP

Al menos 21 personas murieron y 118 resultaron heridas este sábado al estallar de forma casi simultánea tres coches bomba en la norteña Kirkuk.

Dos de los tres coches bomba explotaron cerca de inmuebles en construcción utilizados por las fuerzas de seguridad como puestos de observación. El tercero estalló a la entrada de un mercado.

Atentados. Kirkuk pasó bajo control kurdo el 12 de junio, cuando las fuerzas gubernamentales iraquíes se retiraron ante el avance de los insurgentes del Estado Islámico (EI).

Un suicida hizo estallar un vehículo atiborrado de explosivos en las oficinas centrales del servicio iraquí de inteligencia, en pleno corazón de Bagdad, y mató a dos personas, según funcionarios.

Los ataques se producen tras el atentado contra una mezquita sunita el viernes, en la región de Hamrin, al noreste de Bagdad, con un balance de 70 personas muertas .

Este ataque podría disparar el descontento de la minoría sunita con el poder chiita, que a su vez necesita su cooperación en su combate contra el EI.

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