3 marzo, 2015

Kirkuk, Irak. AFP. Unos 30.000 soldados iraquíes y milicianos apoyados por aire atacaron ayer posiciones yihadistas en Tikrit y alrededores, al norte de Bagdad, en la mayor ofensiva lanzada hasta ahora para recuperar uno de los principales bastiones del grupo Estado Islámico (EI).

La batalla “es la mayor” operación desde que los yihadistas lanzaran en junio del 2014 una ofensiva que los llevó a controlar vastos territorios en el país, dijo por teléfono un oficial del Ejército iraquí.

“Cazabombarderos, helicópteros y artillería se dirigen a Tikrit para asegurar la progresión (de las fuerzas progubernamentales) y cortar las vías de abastecimiento”, precisó.

Según anunció Estados Unidos ayer, Irak no solicitó ataques aéreos al país y sus aliados para apoyar su ofensiva.

“No estamos realizando ataques aéreos en apoyo a la operación cerca de Tikrit”, manifestó a la prensa el vocero del Departamento de Defensa estadounidense, coronel Steven Warren.

Warren declinó decir si aviones de reconocimiento estadounidenses están brindando inteligencia en la operación, pero un oficial del Pentágono que solicitó mantener el anonimato dijo que hay naves del país que realizan varias tareas de información y reconocimiento.

Lucha. Esta operación es una de las más ambiciosas emprendidas por Bagdad para hacer retroceder a los yihadistas y empezó ayer a primera hora, tras haber sido anunciada la víspera por el primer ministro Haider al-Abadi.

El EI se había apoderado de esta ciudad en junio, al aprovechar un ataque fulgurante en el norte y el oeste de Irak , donde el grupo extremista sunita impone su ley, al igual que en los territorios que controla en la vecina Siria.

“El objetivo es, por supuesto, terminar de liberar la provincia para permitir el retorno de los desplazados”, dijo el comandante militar de la región.

Según el oficial iraquí, las fuerzas implicadas en la batalla de Tikrit están integradas por el ejército, la policía, unidades antiterroristas, grupos de voluntarios progubernamentales, conocidos bajo el nombre de Unidades de movilización popular, y tribus locales sunitas hostiles al grupo EI.

En la región se encuentra también el general iraní Ghassem Suleimani, comandante de la Fuerza Qods, una unidad de élite del ejército iraní, que colabora en la coordinación de las operaciones, indicaron medios de comunicación iraníes e iraquíes.