Canciller dice que su país procurará el desmantelamiento de la Corte Penal

 17 enero, 2015
Bomberos palestinos luchan por apagar un incendio que se inició en los tanques de la única central eléctrica existente en la franja de Gaza, el jueves. Los 1,8 millones de gazatíes reciben electricidad también por medio de líneas que salen de Israel y Egipto. | AFP
Bomberos palestinos luchan por apagar un incendio que se inició en los tanques de la única central eléctrica existente en la franja de Gaza, el jueves. Los 1,8 millones de gazatíes reciben electricidad también por medio de líneas que salen de Israel y Egipto. | AFP

Jerusalén. EFE. Israel reaccionó con ira y asombro ayer ante la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) de dar curso a un examen preliminar de posibles delitos cometidos en los territorios palestinos.

El ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, calificó tal paso de “decisión escandalosa cuyo único objetivo es juzgar y hacer daño al derecho de Israel de defenderse contra el terror”.

Lieberman advirtió de que su país “actuará en la esfera internacional para lograr el desmantelamiento de esta Corte, que representa la hipocresía y da alas al terror”, informó el diario digital Times of Israel .

Fatou Bensouda , fiscal de la CPI, anunció la decisión de abrir un examen preliminar por posibles crímenes, después de que los palestinos solicitaron el 2 de enero su adhesión a este tribunal internacional y reconocieron su jurisdicción para delitos cometidos a partir de abril del 2014.

La fecha fue elegida para incluir la operación israelí contra Gaza, llamada Margen protector, entre julio y agosto del 2014, en la que murieron más de 2.100 palestinos –en su mayoría civiles y en una cuarta parte niños– y unos 70 israelíes, 64 de ellos militares.

“No lo toleraremos y recomendaremos que no se colabore con esta llamada investigación”, dijo Lieberman.

Reacción similar tuvo el primer ministro, Benjamín Netanyahu, quien calificó de “indignante” la decisión de la Corte.

“Es indignante que, solo unos días después de que los terroristas hayan masacrado a judíos en Francia, el fiscal general lance una investigación sobre el Estado judío, porque estamos defendiendo a nuestro pueblo de Hamás, una organización terrorista aliada con la Autoridad Palestina y cuyos criminales de guerra han disparado miles de misiles contra ciudadanos israelíes”, declaró.

Hamás es la organización palestina que desde el 2006 gobierna la franja de Gaza.

Esta decisión “desafortunadamente convierte a la corte en parte del problema y no en parte de la solución”, añadió el jefe del Gobierno israelí.

Satisfacción. Los palestinos, por su parte, mostraron su satisfacción por la decisión de la Corte.

“La base para que exista paz es que exista justicia y el hecho de que la CPI haya iniciado su trabajo sobre Palestina significa que la paz ha de estar más cerca”, manifestó el portavoz de la Organización para la Liberación Palestina (OLP), Xavier Abú Eid.

“Israel debe entender que no puede aspirar a seguir siendo tratado como un Estado por encima de la ley”, añadió. “Quien está asustado por los tribunales lo que debe hacer es dejar de cometer crímenes”, comentó.

En su opinión, la reacción de Lieberman se debe a que , “según el Estatuto de Roma, la colonización de un territorio ocupado es un crimen de guerra y él, siendo un colono, es parte integral de ese sistema”.

La CPI precisó que ese paso preliminar “no es una investigación, sino un proceso para examinar la información disponible” antes de, si hay base, proceder a una pesquisa.

La fiscalía se comprometió a llevar a cabo su análisis “con total independencia e imparcialidad” tomando en consideración “asuntos de jurisdicción, relacionados con la admisibilidad y los intereses de la Justicia”.

Palestina decidió ir a la CPI luego de que el Consejo de Seguridad de la ONU rechazó una iniciativa árabe para exigir a Israel la retirada de los territorios palestinos antes de fines del 2017.

Este examen preliminar es la última etapa de la ofensiva diplomática iniciada por los palestinos en Naciones Unidas, tras adherirse a este tribunal internacional el 2 de enero. En represalia, Israel congeló entonces la entrega a la Autoridad Palestina de unos cien millones de euros de impuestos recaudados.

La adhesión de Palestina a la CPI autoriza a los palestinos a pedir cuentas a los dirigentes israelíes por las operaciones militares en la franja de Gaza o por la ocupación israelí de Cisjordania, especialmente. El fiscal podrá abrir investigaciones a partir del 1 de abril.

Paralelamente a la petición de adhesión, la Autoridad Palestina envió a la Corte Penal Internacional un documento autorizando a investigar presuntos crímenes cometidos en “los territorios palestinos ocupados a partir del 13 de junio de 2014”.

En ese mes, Israel lanzó una campaña de detenciones en la Cisjordania ocupada, seguida de una guerra en la franja de Gaza.

La campaña de arrestos comenzó un día después del secuestro en Cisjordania de tres jóvenes israelíes, asesinados poco después. Al mismo tiempo, el cadáver de un joven palestino de Jerusalén Este fue hallado calcinado en la parte occidental de la ciudad santa.

En total, Israel detuvo en los tres meses posteriores a más de 2.000 palestinos en Cisjordania y en Jerusalén.

La espiral de violencia se agravó posteriormente en Jerusalén, donde se registraron enfrentamientos y varios atentados.

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