5 abril, 2016

Lima. AFP. Una virgen protegiendo a la candidata presidencial Keiko Fujimori, un arzobispo exhortando a no votar por quienes apoyan el aborto y la unión civil gay, y la Conferencia Episcopal pidiendo descartar a los corruptos: imposible que la Iglesia católica pase inadvertida en las elecciones en Perú.

Las intervenciones de prelados en las últimas semanas de la campaña electoral han dejado patentes los intentos eclesiales para influir en el electorado, aunque Perú se considera un Estado laico.

La chispa que los puso bajo los reflectores fue el pedido del arzobispo de Arequipa, segunda ciudad, a no votar el próximo domingo por los aspirantes a la Presidencia favorables a legalizar el aborto por violación y el matrimonio gay.

“Votar a favor del matrimonio gay y el aborto es moralmente ilícito; esto se traduce en el lenguaje sencillo como pecado”, dijo el arzobispo Javier del Río en Semana Santa.

En Perú , con 30 millones de habitantes y donde según el Vaticano 26 millones son católicos, el aborto es legal sólo en caso de malformación grave del feto o en caso de que peligre la vida de la madre.

Las recomendaciones parecen apuntar a reforzar las posibilidades de Keiko Fujimori, la favorita en los sondeos, contraria al aborto y a la unión civil gay, y que se encuentra en las antípodas, en estos temas, de otros contendientes, como la izquierdista Verónika Mendoza, del Frente Amplio, y el socialdemócrata Alfredo Barnechea, de Acción Popular.

En una campaña donde los símbolos cuentan, Fujimori, la candidata de Fuerza Popular, lució un crucifijo pequeño sobre el pecho durante el debate presidencial del domingo.

Protesta en Lima contra la candidatura de Keiko Fujimori. | EFE
Protesta en Lima contra la candidatura de Keiko Fujimori. | EFE

La Iglesia organiza desde el 2012 las mayores marchas antiabortistas del país, movilizando a más de medio millón de personas según el cardenal Juan Luis Cipriani, del Opus Dei.

La presión de la Iglesia católica y de colectivos afines lograron en los tres últimos años que el Congreso archivara proyectos legislativos que buscaban legalizar el aborto en caso de violación.

No solo el aborto está en la mira de los obispos. La corrupción es otra batalla. El 30 de marzo, los obispos instaron a “descartar a los corruptos”.

Durante el controvertido gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), el cardenal Cipriani fue uno de sus principales defensores.

En la elección presidencial de 2011, los principales candidatos, incluido el actual presidente, Ollanta Humala, cerraron su campaña visitando al purpurado.

Aunque no hay nada previsto por el momento, no se descarta que alguno de los 10 candidatos en liza busque antes del domingo la bendición de la influyente Iglesia católica.