26 octubre, 2015

Caracas. EFE. El excandidato presidencial de la oposición venezolana Henrique Capriles advirtió el domingo de nuevo de que el país está a las puertas de una explosión social similar al “Caracazo , una revuelta popular sofocada a tiros en 1989.

“Estamos en una situación explosiva. Las condiciones que hoy hay en Venezuela son muy similares; algunos dicen que hasta peores, desde el punto de vista social y económico, a las que hubo en el año 1989 (...). Esto es como un vaso de agua: si le sigues echando agua, llega el momento en que se sale” , alertó.

El gobierno del presidente Nicolás Maduro, añadió Capriles, lo integran personas que “no sirven”, “incapaces” que mantienen un modelo económico basado en las importaciones, con el dinero de la exportación del petróleo y en la destrucción de la producción interna.

“Maduro no ha creado empleo, los ha destruido”, y lo que Venezuela necesita es “cambiar este modelo” y ello comenzará a gestarse, remarcó, tras el triunfo opositor que prevé para las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre.

“ La gente no quiere una explosión social (...). Y , por eso, veo el 6 de diciembre como una válvula de escape que tenemos”.

Capriles se abstuvo de predecir cuántos de los 167 escaños del Parlamento unicameral quedarán en poder de la oposición y cuántos de los actuales 99 en el oficialismo, pero calculó que al menos 10 de los 12 que se elegirán en Miranda, el estado que gobierna y con jurisdicción sobre parte de Caracas, serán ocupados por opositores.

“Si las elecciones fueran hoy, no tengo ninguna duda de que el triunfo opositor sería contundente” e, incluso, en Miranda las fuerzas opositoras podrían quedarse con 11 de los 12 escaños en juego, aseveró.

Capriles habla tras recibir la noticia de su derrota en el 2012. | AFP.
Capriles habla tras recibir la noticia de su derrota en el 2012. | AFP.

Capriles insiste desde agosto pasado sobre una explosión social como el “ Caracazo ” , como se conoce la revuelta popular que se produjo por un ajuste económico y que fue sofocada a tiros por soldados enviados a las calles a reforzar a los cuerpos policiales, lo que dejó 300 muertos.

“Nadie quiere una explosión social en nuestra Venezuela, pero cada día crecen las condiciones para ella. Hagamos todo para evitarlo” poniendo de lado “fanatismos partidistas y promovamos un gran acuerdo nacional para salir de la crisis. Se nos hunde el país” , escribió en agosto pasado en la red social Twitter.