Gobierno piensa en colocación de bonos en el exterior, créditos e impuestos

 21 abril, 2016

Quito y Washington. EFE y AFP. El Gobierno de Ecuador adoptará “medidas excepcionales” en busca de fondos para atender la emergencia suscitada por el terremoto que sacudió, el sábado anterior, la costa norte y que ya suma más de medio millar de muertos y unos 5.700 heridos.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró que para la reconstrucción de las zonas afectadas –algunas con hasta el 85 % de destrucción en la infraestructura– se requerirán millones de dólares.

Aunque indicó que datos preliminares de los costos se conocerán el próximo fin de semana, y los definitivos en seis semanas, señaló que intuye “a ojo de buen cubero”, que podrían ser de alrededor de $3.000 millones.

“Habrá que tomar, obviamente, medidas temporales frente a la magnitud y lo inesperado de este gasto”, declaró el mandatario, pues un desastre de esa magnitud afectaría hasta al país más rico del mundo”.

Bonos, impuestos... Correa adelantó que se analiza la “posibilidad de colocar bonos en el mercado internacional” y que ha planificado otras medidas; también recordó que el Congreso sopesa una reforma tributaria que envió el Poder Ejecutivo.

“Entonces, vamos a tener que tomar medidas excepcionales para generar algo de fondos y atender la emergencia”, reiteró el jefe de Estado.

Informó de que hay líneas de contingencia con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial (BM) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), por lo que tienen disponibles $600 millones “para el corto plazo, que pueden aumentar en el mediano plazo”.

El BID dio a conocer el miércoles que activó un préstamo hasta por $300 millones en apoyo a la recuperación de las áreas costeras devastadas por el sismo del sábado.

En una nota oficial, el director del BID, el colombiano Luis Alberto Moreno, indicó que ese préstamo se financiará con recursos de la Facilidad de Crédito Contingente para Emergencias por Desastres Naturales, herramienta prevista por la estructura de la institución.

Además, añadió Moreno, el BID aprobó “la donación de emergencia de $200.000 para complementar las medidas que el Gobierno ya está ejecutando para proveer alimentos, agua, medicinas y refugio a las víctimas” en la provincias más afectadas.

Tareas por hacer. Mientras, Correa advirtió de que “hay poblaciones que se deben reconstruir completamente, hay edificaciones que se deben derribar y se debe apostar por una nueva planificación urbana”.

“Hemos llorado a nuestras víctimas y hay que seguirlas llorando, pero, insisto, que esas lágrimas fertilicen el suelo del futuro”, agregó al tiempo de agradecer la solidaridad nacional y la procedente del extranjero.

Consideró que “la mejor” solidaridad internacional puede ser que visiten Ecuador “hoy más que nunca”.

“El turismo no se puede ver afectado, tenemos un impacto muy focalizado, pero el resto de playas de Santa Elena, Guayas, El Oro, están igual de bellas que siempre; Quito, Cuenca, nuestra Amazonía, Galápagos, nuestros parques nacionales, nuestras bellezas naturales”.

A la comunidad internacional le agradeció la ayuda enviada, materializada, entre otros, en vituallas y equipos especializados, entre ellos 1.073 rescatistas, que se sumaron a los 600 nacionales.

Agradeció, entre otros a Colombia, Cuba, España y México que enviaron rescatistas y aseguró que un equipo traído por los profesionales mexicanos ayudó a encontrar con vida a seis personas que estaban atrapadas entre los escombros.

El gobernante aseguró que en la zona de desastre está garantizada la atención sanitaria pese a que colapsaron, , entre otros, tres hospitales: el de la Seguridad Social, en Manta, y dos del Ministerio de Salud, uno en Chone y otro en Bahía de Caráquez.

Rafael Correa puntualizó que se requieren baterías sanitarias para los campamentos que se deben levantar para ubicar a los damnificados mientras se reconstruyen las ciudades, lo que tomará varios años.

“Este no es un problema de tres días, de tres semanas, de tres meses. Esto va a ser un problema de años”, destacó el presidente Correa al insistir en que el país afronta “la peor emergencia de los últimos 70 años”.

El mandatario, quien recorrió las zonas del desastre, afirmó que ha habido en la zona problemas por la “mala calidad de las construcciones, sobre todo hoteles de cinco pisos sin las vigas necesarias, y centros comerciales donde falleció mucha gente”.