Manifestantes indican que las medidas sobre el lucro y la selección afectarán a los colegios subvencionados

 25 octubre, 2014
Marcha por el centro de Santiago para manifestarse en contra de la reforma educativa que impulsa el gobierno de Bachelet.
Marcha por el centro de Santiago para manifestarse en contra de la reforma educativa que impulsa el gobierno de Bachelet.

Una multitud convocada por padres de familia de colegios privados subvencionados por el estado chileno marchó este sábado en la capital Santiago en rechazo a la reforma educativa que impulsa el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.

La marcha, en la que según los organizadores participaron más de 50.000 personas, recorrió la emblemática avenida Alameda, en medio de carteles y gritos en contra de la reforma educativa, una de las principales medidas que el gobierno de Bachelet pretende implementar, y que es actualmente debatida en el Congreso.

Una enorme retroexcavadora encabezó la manifestación que reunió a familias enteras -en su mayoría de clase media- y dueños de colegios privados que caminaron bajo un intenso sol, en la que se convirtió en la mayor marcha de su tipo en contra de la reforma.

La reforma pretende darle gratuidad a la educación y acabar con el lucro y la selección de alumnos en la enseñanza escolar.

Los manifestantes indicaron que las medidas sobre el lucro y la selección afectarán a parte de los 5.000 colegios subvencionados, que reúnen a un 52% de los escolares chilenos y que se financian con aportes del Estado y el copago de las familias.

Unos niños juegan en la marcha por el centro de Santiago.
Unos niños juegan en la marcha por el centro de Santiago.

"Según esta reforma, un colegio que tiene utilidades y que tiene una personalidad jurídica con fines de lucro ya no recibe subvención del Estado", dijo a la agencia AFP Ericka Muñoz, presidenta de la Confederación de Padres y Apoderados de Colegios Particulares Subvencionados.

Muñoz explicó que casi el 80% de los colegios particulares subvencionados en Chile están tipificados como "instituciones con fines de lucro".

Los padres manifestaron su preocupación porque muchos de estos colegios cierren, o pasen a ser escuelas netamente particulares cuyos costos no están en condiciones de pagar.

"Esto no es lo que tenemos pensado para el futuro de nuestros hijos, la reforma del gobierno nos pone contra la pared", afirmó Esteban Mora, padre de dos hijos en un colegio subvencionado.

La manifestación concluyó tras dos horas de caminata y sin que se registraran incidentes con la Policía.

La marcha recordó las masivas protestas que realizaron los estudiantes chilenos en el 2011 en demanda de una educación gratuita y de calidad. Luego de tres años, los estudiantes siguen con sus protestas y también han manifestado sus reparos contra la reforma de Bachelet.