2 diciembre, 2015
El primer ministro, David Cameron, es el principal promotor de participar en el conflicto
El primer ministro, David Cameron, es el principal promotor de participar en el conflicto

Londres

El Parlamento británico se pronunciará, este miércoles, sobre la propuesta del gobierno de sumarse a los bombardeos contra el Estado Islámico en Siria, un voto que parecía un trámite pero que está sembrando la discordia entre las principales fuerzas políticas.

El Reino Unido ya participa en los bombardeos contra el grupo yihadista en Irak, al otro lado de la frontera con Siria, y los atentados del 13 de noviembre en París (que dejaron 130 muertos) despertaron una enorme solidaridad de los británicos y sus políticos, así como las ansias de castigar al EI, que los reivindicó.

Sin embargo, a medida que se acerca la votación de este miércoles las fuerzas políticas llegan divididas y el apoyo de los británicos a los bombardeos ha caído, muy escarmentados por las aventuras en Irak y Afganistán alentadas por el entonces primer ministro Tony Blair.

En una reunión con un comité conservador, cuyo contenido trascendió a la prensa británica, el primer ministro conservador David Cameron avisó a los 330 diputados de sus filas de que se abstuvieran de votar lo mismo que el líder laborista Jeremy Corbyn y "un puñado de simpatizantes terroristas".

Corbyn, por su parte, se opone a los bombardeos, pero aunque ha dado libertad de voto a sus 231 diputados, uno de sus colaboradores cercanos amenazó a quienes voten a favor de los bombardeos con atenerse a "las consecuencias", también según la prensa.

Un portavoz laborista estimó que la amenaza de Cameron se explica porque "se ha dado cuenta claramente de que no ha presentado argumentos convincentes para la acción militar en Siria y la opinión pública se está alejando de él".

Alex Salmond, líder de los nacionalistas escoceses, la tercera en el Parlamento, dijo que los argumentos de Cameron "se están desintegrando como el polvo".

Asimismo, un sondeo del instituto YouGov difundido este miércoles revela que los partidarios de bombardear Siria han pasado del 59% al 48% en apenas dos semanas.

Pese a todo ello, un cálculo del diario The Guardian estima que el menos 346 diputados votarán a favor de los bombardeos y que, como máximo, 291 votarán en contra.

El Reino Unido está moralmente obligado a "responder a la llamada de nuestros aliados y trabajar con ellos, porque el Estado Islámico es una amenaza para nuestro país y porque es lo correcto", dijo Cameron .

Pero las dudas creadas por las guerras de Irak y Afganistán, en las que el Reino Unido participó a instancias del ex primer ministro laborista Tony Blair, han pesado en el debate, tanto entre los laboristas como entre los conservadores.

Las dos guerras costaron la vida a más de 600 soldados británicos y hay quien cree que provocaron los atentados de 2005 en Londres. Como el entonces alcalde de la capital británica, Ken Livingstone, que la semana pasada acusó a Blair: "Si no hubiéramos invadido Irak, aquellos cuatro hombres no hubieran matado a 52 londinenses, lo sabemos".

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