5 junio, 2015
Yemeníes afectados por ataques aéreos de la coalición liderada por Arabia Saudí debieron dejar su hogar para permanecer en un centro de evacuación temporal en Saná, Yemen. Casi 16 millones de personas en Yemen están en necesidad de asistencia humanitaria y cientos de miles de ellos fueron desplazados.
Yemeníes afectados por ataques aéreos de la coalición liderada por Arabia Saudí debieron dejar su hogar para permanecer en un centro de evacuación temporal en Saná, Yemen. Casi 16 millones de personas en Yemen están en necesidad de asistencia humanitaria y cientos de miles de ellos fueron desplazados.

Dubái

El gobierno yemení en el exilio y la rebelión chiita de los hutíes, enzarzados en una guerra en Yemen, aceptaron participar en negociaciones de paz en Ginebra bajo el amparo de la ONU, anunciaron este viernes responsables de las dos partes.

Las negociaciones han sido anunciadas provisionalmente para el 14 de junio. El anuncio fue realizado a la AFP por Ezedin al Isbahi, ministro de la Información del gobierno exiliado en Riad y por Daifalá al Shami, miembro de la oficina política del movimiento Ansarualá, al que afirman pertenecer los hutíes.

"El gobierno aceptó participar en las negociaciones de Ginebra", declaró Isbahi, y añadió que se trata de consultas para la aplicación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que prevé la retirada de los hutíes de los territorios que conquistaron desde el comienzo de su ofensiva el año pasado.

Daifalá al Shami indicó, por su parte, que la rebelión aceptó la invitación de la ONU para ir a la mesa de diálogo en Ginebra sin condiciones previas.

Yemen es escenario de acciones violentas desde que los hutíes, apoyados por Irán, entraron en septiembre en la capital, Saná, y avanzaron hacia Adén (sur) en su lucha contra las fuerzas leales al presidente Abd Rabo Mansur Hadi, quien se vio obligado a huir en marzo a Arabia Saudita.

Riad dirige desde hace más de dos meses una coalición árabe que bombardea casi a diario a los hutíes y sus aliados en Yemen.

El conflicto ha causado casi 2.000 muertos y obligado a más de 545.000 personas a abandonar sus hogares, según la ONU.