13 julio, 2015

La Habana. EFE. El Gobierno de Colombia y las FARC anunciaron el domingo un plan para reducir la intensidad del conflicto y agilizar acuerdos, entre ellos los términos de un alto el fuego bilateral, con el fin de revitalizar el proceso de paz y recuperar la confianza de la gente.

En una declaración conjunta, las partes anunciaron su decisión de “hacer todos los esfuerzos necesarios para llegar a un acuerdo final” y en particular consensuar “sin demoras” los términos de un cese del fuego bilateral y definitivo.

Para lograr este objetivo, Gobierno y guerrilla solicitarán que delegados de Naciones Unidas y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) se incorporen a la subcomisión creada hace algunos meses para preparar el fin del conflicto.

Mientras tanto, el gobierno de Juan Manuel Santos pondrá en marcha, a partir del 20 de julio, “un proceso de desescalamiento de las acciones militares”, para corresponder a la tregua unilateral de un mes que las FARC anunciaron.

La naturaleza de esas medidas del Gobierno para aminorar la intensidad de la guerra “aún no ha sido definida”, admitió el jefe de los negociadores de la parte gubernamental, Humberto de la Calle.

“Es una tarea que se emprenderá de inmediato con la convicción de que es un buen camino para mostrar a los colombianos que la confrontación puede terminar”, añadió De la Calle.

Dentro de cuatro meses desde el 20 de julio, cada delegación evaluará el cumplimiento de las medidas de “desescalamiento” y de los avances de la mesa de conversaciones, y tomarán las decisiones que consideren “pertinentes”.

Humberto de la Calle e Iván Márquez, se saludaron ayer. | EFE
Humberto de la Calle e Iván Márquez, se saludaron ayer. | EFE

“Lo anterior sin perjuicio de la posibilidad de dar inicio al cese del fuego de hostilidades bilateral y definitivo si se llega a un acuerdo”, añadieron Gobierno y guerrilla en su comunicado conjunto.

El anuncio se produjo al cierre del ciclo 38 de las conversaciones de paz, con un acto en el que participaron –como suele ocurrir cuando hay avances importantes en el proceso– los negociadores de ambas partes y los países garantes (Cuba y Noruega) y acompañantes (Venezuela y Chile).