11 agosto, 2016
Fuerzas libias respaldadas por Estados Unidos celebraban el jueves sus victorias sobre el Estado Islámico en la ciudad de Sirte.
Fuerzas libias respaldadas por Estados Unidos celebraban el jueves sus victorias sobre el Estado Islámico en la ciudad de Sirte.

Trípoli

Las fuerzas gubernamentales libias lograron una importante victoria en Sirte, al hacerse con el control del cuartel general del grupo Estado Islámico (EI) de esta ciudad costera, aunque varios barrios seguían en manos de los yihadistas este jueves.

Casi tres meses después de que comenzó una ofensiva para retomar Sirte, que en junio del 2015 se convirtió en feudo del EI en Libia, las fuerzas del Gobierno de Unidad Nacional (GNA) se apoderaron el miércoles del Centro de Conferencias Uagadugú, un complejo que albergaba el cuartel general del EI.

"La batalla de Sirte llegó a su última fase, tras la ofensiva exitosa dirigida por nuestros héroes", declaró el general Mohamad al Ghasri, portavoz de las fuerzas del GNA, citado el jueves por la agencia de prensa Lana.

El portavoz indicó que las tropas del GNA también habían tomado el control del "hospital Ibn Sina, del campus [...] de la universidad de Sirte, de edificios del banco Al Wahda y del Banco Nacional de Comercio" el miércoles.

Varias cadenas de televisión libias difundieron imágenes de soldados en las zonas "liberadas" el miércoles, principalmente del Centro Uagadugú, donde posaban para los fotógrafos, portando la bandera libia y haciendo el signo de la victoria.

Y el jueves, las fuerzas pro-GNA quemaron los estandartes del EI para reemplazarlos por banderas libias, informó la agencia Lana.

El balance de bajas en las filas de las fuerzas del GNA asciende a 16 muertos en los combates del miércoles, según la misma fuente.

Además, un centenar de heridos ingresaron el miércoles en el hospital de Misrata, "algunos en estado grave", añadió. En Misrata, a unos 200 kilómetros al oeste de Sirte, se encuentra el centro de mando de la ofensiva.

El portavoz del centro de prensa Reda Issa admitió el miércoles por la noche que los yihadistas todavía conservaban en Sirte "los barrios residenciales 1, 2 y 3 así como un complejo de villas" cercano al mar.

Pero a última hora del día, las fuerzas del GNA continuaron avanzando y "se hicieron con el control del sector de las villas para huéspedes cerca del puerto, así como con el hotel presidencial", indicó el centro de prensa.

"No se anunciará la liberación (de Sirte) hasta que toda la ciudad quede liberada", agregó.

 Ali al-Kissa muestra una foto de su padre, Abdelrahman al-Kissa, quien murió combatiendo con las fuerzas leales al Gobierno de Unidad Nacional de Libia contra el Estado Islámico en la ciudad de Misrata.
Ali al-Kissa muestra una foto de su padre, Abdelrahman al-Kissa, quien murió combatiendo con las fuerzas leales al Gobierno de Unidad Nacional de Libia contra el Estado Islámico en la ciudad de Misrata.

Avance contra islamistas. Las fuerzas del GNA entraron el 9 de junio en Sirte (450 kilómetros al este de Trípoli), pero su ofensiva perdió fuelle por los contraataques del grupo EI, que recurrió sobre todo a atentados suicidas.

Más de 300 combatientes progubernamentales han fallecido desde que comenzó la ofensiva, el 12 de mayo.

Reda Issa indicó el jueves que el piloto y el copiloto de un avión estrellado el miércoles cuando efectuaba ataques contra el EI en la región habían muerto.

La agencia Amaq, órgano de propaganda del grupo yihadista, anunció el miércoles que el EI había abatido un "avión militar".

Desde el 1.° de agosto, el GNA cuenta con la ayuda de la fuerza aérea de Estados Unidos, que también combate a los yihadistas en Siria e Irak y ha realizado 36 bombardeos en Sirte desde el inicio de la batalla el 1.° de agosto.

Fuentes estadounidenses citadas por The Washington Post aseguraron que comandos de las fuerzas especiales norteamericanas estaban prestando apoyo por primera vez, en cooperación con personal británico, al Gobierno libio en la ciudad.

El mes pasado, tres militares franceses murieron en un accidente de helicóptero en Libia cuando efectuaban una misión de inteligencia, lo que confirmó la presencia de soldados franceses en el país.

En Italia, la prensa daba por hecho que había presencia militar italiana en Libia desde la semana pasada, aunque el Gobierno se ha negado a confirmar esta información.

Sin embargo, el primer ministro del GNA, Fayez al Sarraj, aseguró en una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera el miércoles que su gobierno no necesita tropas extranjeras.

El GNA trata de asentar su autoridad en un país sumido en el caos desde la rebelión que en el 2011 derrocó al régimen de Muamar Gadafi y busca reactivar la producción petrolera, vital para la economía del país.