5 septiembre, 2013

París. AP y EFE. El primer ministro de Francia, Jean-Marc Ayrault, hizo ayer una apelación apasionada para una intervención en Siria, culpó al presidente Bashar al-Asad de un ataque con armas químicas y advirtió de que la inacción podría permitir que el líder sirio cometa más atrocidades.

Ayrault se dirigió a la Asamblea Nacional de Francia al inicio de un debate sobre una posible respuesta militar francesa. El debate del miércoles culminará sin una votación, dado que el presidente François Hollande tiene la autoridad de ordenar una operación militar sin respaldo legislativo, pero forma parte de sus delicados pasos en busca de apoyo en su propio país hacia una impopular intervención en Siria.

Sobre este punto, el principal partido de la oposición, la conservadora UMP, anunció que no apoyará una intervención militar en Siria sin el apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU.

“Si no hay aval de las Naciones Unidas, el presidente de la República no puede tomar esa decisión sin que el Parlamento se pronuncie. La Constitución –en su artículo 35– no lo obliga, pero tampoco se lo impide “, señaló ayer en el debate el jefe del grupo parlamentario de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) en la Asamblea Nacional, Christian Jacob.

“El régimen sirio carga con la responsabilidad completa” del ataque, dijo Ayrault. “No reaccionar enviaría un mensaje terrible a Bashar al- Asad y al pueblo sirio: las armas químicas puedes ser usadas también mañana, contra Damasco, contra Alepo, quizá incluso en mayores dimensiones”.

Según Ayrault, una respuesta militar punitiva podría ayudar a cambiar la balanza en una guerra civil que lleva dos años y medio.