9 mayo
Basuki Tjahaja Purnama conversó este martes con sus abogados luego de la audiencia que se llevó a cabo en un tribunal en Yakarta, Indonesia.
Basuki Tjahaja Purnama conversó este martes con sus abogados luego de la audiencia que se llevó a cabo en un tribunal en Yakarta, Indonesia.

Yakarta

El gobernador saliente de Yakarta, el político cristiano Basuki Tjahaja Purnama, fue condenado este martes a dos años de cárcel por blasfemia, tras una saga judicial que ha puesto a prueba la tolerancia religiosa en el país musulmán más poblado del mundo.

Esta sorpresiva decisión en un caso en el que la fiscalía había pedido dos años de libertad condicional, fue celebrada afuera del tribunal por musulmanes conservadores que gritaban "Dios es grande".

El juez que presidió la audiencia, Dwiarso Budi Santiarto, informó al tribunal que Basuki Tjahaja Purnama era "culpable de blasfemia" y que fue "condenado a dos años de prisión".

El juez ordenó la detención de Purnama, más conocido como Ahok, derrotado en las elecciones de abril y que debía permanecer en el cargo hasta octubre.

"Apelaremos", dijo Ahok.

Ahok, un político conocido por su franqueza, había calificado en septiembre de errónea la interpretación que hacían algunos ulemas (teólogos musulmanes) de un versículo del Corán que afirma que un musulmán sólo puede elegir a un dirigente de su religión.

Sus declaraciones provocaron una ola de protestas en un país donde el 90% de la población profesa el islam.

Analistas denunciaron motivaciones políticas de islamistas partidarios de una línea dura que habrían instrumentalizado la declaración.

Bajo presión, el gobernador fue acusado a finales del 2016 de blasfemia, delito por el que podía ser condenado hasta cinco años de prisión.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas mostró su inquietud y pidió a Indonesia que revise sus leyes sobre la blasfemia, mientras que la Unión Europea pidió al país asiático que preserve "su larga tradición de tolerancia y pluralismo".

Este caso sobrevoló la campaña electoral y la elección para renovar el cargo de gobernador. A mediados de abril el gobernador era el favorito de los sondeos pero fue derrotado finalmente por el exministro de Educación, el musulmán Anies Baswedan.

Ahok, primer gobernador no musulmán en medio siglo y primero de la minoría china, accedió automáticamente a esta función en el 2014 luego de la elección a la presidencia de su antecesor, Joko Widobo, de quien era entonces adjunto.

El influyente puesto de gobernador de la capital de 10 millones de habitantes es considerado como un trampolín para la elección presidencial del 2019.

A mediados de abril, el fiscal Alí Mukartono, había reclamado dos años de libertad condicional estimando que el delito de blasfemia era caracterizado y que el acusado había expresado "hostilidad, odio o humillación hacia una parte de la población indonesia".

El martes, uno de los jueces del tribunal, Abdul Rosyad, justificó la severidad del veredicto por el hecho de que el acusado no resiente "ninguna culpabilidad" y que había "suscitado la ira y herido a los musulmanes".

El juicio había comenzado en diciembre. Cada bando convocó a unos cuarenta testigos.

Purnama había acusado a la Fiscalía de hacer declarar a personas que ni siquiera estaban presentes en el momento de los hechos.

El caso pone bajo el foco la creciente influencia de los musulmanes conservadores partidarios de una línea dura en este país de 255 millones de habitantes que en gran parte profesan una versión moderada del islam.

Los islamistas radicales organizaron los últimos meses manifestaciones masivas contra el gobernador.

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