13 noviembre, 2016
Soldado iraquí camina al lado de las casas que fueron dañadas por los combatientes del estado islámico durante su ocupación de la aldea de Keramlis.
Soldado iraquí camina al lado de las casas que fueron dañadas por los combatientes del estado islámico durante su ocupación de la aldea de Keramlis.

Bagdad

Las fuerzas iraquíes anunciaron este domingo que sus combatientes reconquistaron la zona de Nimrod, que alberga el sitio arqueológico de la antigua ciudad asiria destruido por el grupo Estado Islámico (EI), aunque los yihadistas todavía tienen presencia en la zona.

Esta reconquista se enmarca en la amplia ofensiva militar lanzada el 17 de octubre por Bagdad para retomar Mosul, la segunda ciudad de Irak y último bastión del EI en el país.

En la vecina Siria, una alianza kurdoárabe continúa su operación para retomar Raqa, el feudo de los yihadistas, con la ayuda de la coalición internacional liderada por Estados Unidos, que también respalda la ofensiva sobre Mosul.

Soldados frente a una iglesia católica dañada por los islamistas durante su ocupación de la aldea de Keramlis.
Soldados frente a una iglesia católica dañada por los islamistas durante su ocupación de la aldea de Keramlis.

"Las localidades de al Nomaniyah y al Nimrud y las ruinas de Nimrud fueron recapturadas", dijo Saad Ibrahim, el general de brigada de la novena división.

Anteriormente el mando de operaciones había anunciado que toda el área de Nimrod había sido liberada completamente, pero después la autoridad militar revisó el balance emitido.

Sitio arqueológico

Ubicada a unos 30 kilómetros de Mosul, Nimrod, fundada en el siglo XIII antes de la era cristiana, fue la capital del imperio asirio, cuyos gobernantes construyeron grandes palacios y monumentos que atrajeron a los arqueólogos durante más de 150 años.

El pasado mes de abril, el EI publicó vídeos que mostraban cómo sus combatientes destrozaban el sitio con buldóceres, palas y explosivos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) "celebró las informaciones de que Nimrod esté de nuevo bajo control del Gobierno iraquí" y propuso brindar todo su apoyo cuando "la zona haya sido estabilizada", indicó su portavoz, George Papagiannis.

Tras adueñarse de extensos territorios en Irak y Siria, los yihadistas hicieron una campaña de destrucción de sitios arqueológicos, como en Nínive, en las afueras de Mosul, en Hatra al suroeste de Nimrod o en Palmira, en territorio sirio.

El EI considera que esos monumentos son heréticos e infringen las enseñanzas del islamismo sunita radical que profesan, aunque no dudó en vender algunos de los objetos conseguidos en sus saqueos.

Operativo iraquí

La ofensiva iraquí, llevada a cabo por el ejército y los peshmergas kurdos, avanzó sobre Mosul desde el este, el sur y el norte.

Por su parte, el Comando Antiterrorista Iraquí (CTS) se adentró en la periferia oriental de la ciudad, entablando duros enfrentamientos con los yihadistas en los últimos días.

"El EI está encerrado por nuestras fuerzas por el norte y por el este", afirmó el comandante del CTS, Muntadhar Salem.

Al igual que en días precedentes, decenas de civiles huían de la ciudad, constató una periodista de la AFP.

Mientras tanto, en el país vecino, las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) lograron acercarse a unos 30 kilómetros de Raqa.

El mando de esa alianza kurdoárabe aseguró que sus tropas están a punto de rodear y aislar Raqa, completando así la primera fase de la operación lanzada el 5 de noviembre. El siguiente paso será asaltar la ciudad.

Los soldados del EI ofrecen una feroz resistencia en Mosul y en Raqa, por lo que los comandantes militares auguran largas y difíciles batallas rumbo a la reconquista.

Unos 200 kilómetros al oeste, Turquía proseguía su propia ofensiva en Siria, la operación "Escudo del Éufrates", en Al-Bab, un bastión yihadista situado al norte de Alepo.

Según la ONG Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), la artillería y los bombarderos turcos atacaron la ciudad este domingo, al tiempo que los rebeldes apoyados por Ankara se acercaron a tan sólo dos kilómetros de ella.

El objetivo de Turquía es luchar contra el EI y también las Unidades de Protección Popular (YPG), la milicia kurda que desempeña un papel clave en las Fuerzas Democráticas Sirias.

El Gobierno turco considera a las YPG, vertiente siria del PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán), como una organización "terrorista" y quiere evitar la creación de una región autónoma kurdo, al otro lado de su frontera.

El Kurdistán iraquí, su región autónoma en el norte del país, conquistó o apuntaló su control sobre amplias zonas reivindicadas por los kurdos y el Gobierno de Bagdad, en el transcurso de la guerra contra los yihadistas.

En un informe publicado este domingo, Human Rights Watch (HRW) indicó que las fuerzas kurdas de Irak destrozaron viviendas de la población árabe.

La ONG expresó su preocupación ante la posibilidad de que los kurdos intenten evitar, mediante estas destrucciones, el regreso de los árabes a los territorios conquistados por los peshmergas.