Grupo lucha encarnizadamente por conservar ese bastión

 13 junio
Un camión destruido deja en evidencia los combates que tuvieron luigar en la aldea de Dibsiafnan, sita al oeste de la ciudad de Raqa.
Un camión destruido deja en evidencia los combates que tuvieron luigar en la aldea de Dibsiafnan, sita al oeste de la ciudad de Raqa.

Beirut

El grupo Estado Islámico (EI) defendía encarnizadamente este martes un barrio a la entrada de la ciudad vieja de Raqa ante el avance de las fuerzas antiyihadistas apoyadas por Washington, que intentan capturar el principal bastión del EI en Siria.

"Hay violentos combates contra Dáesh, que recurre enormemente a las minas y a los francotiradores emboscados, y a veces a coches bomba", afirmó el martes la portavoz de la campaña de Raqa, Jihan Sheij Ahmad, refiriéndose al EI por su acrónimo en árabe.

La ofensiva la llevan a cabo las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza árabe-kurda que intenta expulsar al EI de su "capital" en Siria, Raqa, ciudad ubicada en el norte del país de la que se apoderó en 2014.

Tras ingresar en Raqa el 6 de junio, las FDS conquistaron un barrio al este y luego otro al oeste. Desde el lunes intentan tomar el barrio de Al Senaa, a las puertas de la ciudad vieja, donde hay importantes fortificaciones del grupo yihadista.

Pero el EI opone una gran resistencia pese a los bombardeos aéreos de la coalición internacional dirigida por Estados Unidos.

"El barrio de Al Senaa no está totalmente bajo control debido a los reiterados ataques de los yihadistas", aseguró el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que dispone de una amplia red de fuentes en el interior de Siria.

La gran batalla. Según el OSDH, la captura de Al Senaa marcará el verdadero inicio de la batalla por Raqa ya que las FDS atacarían el centro mismo del bastión yihadista.

Sirios desplazados por los combates en la ciudad de Raqa se refugiaron en un campamento en la aldea de Ain Issa.
Sirios desplazados por los combates en la ciudad de Raqa se refugiaron en un campamento en la aldea de Ain Issa.

"El centro de la ciudad será la principal batalla en Raqa", dijo Rami Abdel Rahman, director de esta ONG con sede en Gran Bretaña.

En este sector "hay gran número de túneles y combatientes yihadistas", añadió.

El centro está además densamente poblado, lo que podría complicar las operaciones, como ocurre actualmente en Mosul, bastión del EI en Irak, donde las fuerzas de Bagdad afrontan un fuerte resistencia de los yihadistas.

Raqa contaba antes de la ofensiva con unos 300.0000 habitantes, entre ellos 80.000 desplazados procedentes de otras partes de Siria.

Tras la huida de miles de personas en estos últimos meses, la ONU estima en 160.000 el número de habitantes que permanecen en la ciudad, quienes viven en condiciones que se deterioran cada día.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) pidió este martes "un mejor acceso (...) hacia las decenas de miles de civiles que desesperadamente necesitan ayuda humanitaria", cifrándolos en 430.000 en toda la provincia de Raqa.

Un combatiente progubernamental sirio inspeccionaba una vivienda en la aldea de Dibsiafnan, ubicada al oeste de la ciudad de Raqa.
Un combatiente progubernamental sirio inspeccionaba una vivienda en la aldea de Dibsiafnan, ubicada al oeste de la ciudad de Raqa.

"No hay carreteras transitables para llevar esa ayuda", deploró el Acnur.

Incluso las panaderías están cerradas pues no hay harina, según los habitantes de Raq. La electricidad está cortada y hay gran escasez de agua.

Según el OSDH, 88 civiles -entre ellos 18 niños- resultaron muertos desde el lanzamiento de la ofensiva contra la ciudad, hace una semana.

La ONG Human Rights Watch (HRW) pidió este martes a la coalición internacional y a las FDS que "protejan a los civiles y respeten prioritariamente los derechos humanos en la ofensiva" contra Raqa.

"No se trata solamente de vencer al EI, sino de proteger a los civiles que sufrieron durante tres años y medio bajo la férula del EI", dijo Lama Fakih, subdirectora de HRW para Oriente Medio.

Desde que fue conquistada por el EI en el 2014, Raqa se convirtió en el símbolo de las atrocidades cometidas por los yihadistas en Siria, y una base de planificación de sangrientos atentados en el exterior. Varios yihadistas extranjeros se instalaron en la ciudad, algunos con sus familias.

En la provincia de Raqa, el EI se enfrenta también al Ejército sirio, aunque no está implicado en la batalla por la captura de la ciudad.

El ejército de Bashar Al Asad quiere lograr dos objetivos con su intervención en la provincia de Raqa: controlar el flanco este de la provincia adyacente de Alepo y avanzar contra el EI en las provincias de Homs (centro) y Deir Ezzor (este), también vecina de Raqa.

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