Siete israelíes y unos 30 palestinos murieron en los enfrentamientos de las últimas semanas

 15 octubre, 2015
Un manifestante palestino corre hacia una excavadora militar israelí en los enfrentamientos entre palestinos y las fuerzas armadas israelíes.
Un manifestante palestino corre hacia una excavadora militar israelí en los enfrentamientos entre palestinos y las fuerzas armadas israelíes.

Jerusalén

Las fuerzas de seguridad israelíes se desplegaron este jueves en Jerusalén y la población judía se armó con lo que tuviera a mano, después de nuevos apuñalamientos llevados a cabo por palestinos, que sembraron el pánico en la ciudad.

Unos 300 soldados debían sumarse a las fuerzas policiales, desbordadas por el recrudecimiento de la violencia desde inicios de mes, que generó temores de una tercera intifada, o levantamiento palestino.

Hasta el momento se ignora si los militares ya estaban actuando en el terreno. La última vez que el ejército participó en una operación en las ciudades israelíes data de 2002, durante la segunda intifada, según una fuente de las fuerzas de seguridad.

Violentas protestas palestinas se señalaron en Jerusalén este, anexada por Israel, así como en Cisjordania ocupada y en la Franja de Gaza.

Siete israelíes y unos 30 palestinos, incluyendo varios presuntos autores de los ataques con arma blanca, murieron en los incidentes y unos 30 palestinos resultados heridos en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad israelíes.

Las intifadas de 1987-2003 y de 2000-2005, con enfrentamientos casi cotidianos, costaron la vida a centenares de personas.

infografia
Las armerías señalaron ventas récords y los principales diarios israelíes publicaron este jueves fotos de ciudadanos judíos con armas, sprays de gases lacrimógenos, palos de escoba y hasta palos de amasar.

Estamos realmente frente a una ola de terror, con la característica de que los civiles están en primera línea y expuestos a muy corta distancia, dado que las principales armas son los cuchillos, y a veces las armas de fuego", afirmó el ministro israelí de Defensa, Moshe Yaalon, en declaraciones radiales.

El miércoles, la policía empezó a instalar puestos de control en los accesos a los barrios palestinos de Jerusalén Este, incluyendo el barrio donde residían tres palestinos que esta semana llevaron cabo sendos atentados con un arma de fuego, un puñal y un vehículo con el que uno de ello embistió a personas que aguardaban un autobús en Jerusalén.

El despliegue policial se efectuó después de que el primer ministro Benjamin Netanyahu autorizara el cierre y la imposición del toque de queda en barrios de Jerusalén.