30 agosto, 2014

Dubái. AFP. Los países del Golfo, socios potenciales de Washington contra el Estado Islámico (EI) en Irak y en Siria, mantuvieron esta semana conversaciones de alto nivel, incluso con Irán, aun cuando los expertos dudan de la rápida formación de una potente coalición para encarar al yihadismo.

Los especialistas consideran que las grandes divergencias y rivalidades entre algunos Estados del Golfo les impedirán actuar en el mismo bando.

A falta de una estrategia, el presidente estadounidense, Barack Obama, rechazó el jueves bombardeos a medio plazo en Siria y recalcó la necesidad de apoyarse en “socios regionales fuertes”. El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, debe viajar pronto a Oriente Medio.

En el centro de las reuniones en el Golfo se encuentra el ministro saudí de Relaciones Exteriores, el príncipe Saud al-Faysal, quien desde el domingo se ha reunido con varios países vecinos e incluso con Irán.

Después de una de ellas sobre Siria, Egipto, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Catar y Jordania mostraron su voluntad de “actuar seriamente” contra la “progresión de la ideología terrorista y extremista”.

El príncipe al-Faysal recibió dos días después al vicecanciller iraní, Hosein Amir Abdolahian, en el primer encuentro a este nivel tras la elección del presidente iraní, Hasán Ruhaní, en el 2013.

La Arabia Saudí sunita y el Irán chiita mantienen habitualmente relaciones tensas. El encuentro analizó los “desafíos con los que se enfrenta la región, como el extremismo”, de acuerdo con un diplomático iraní.

Un día después, el canciller saudí, acompañado del ministro del Interior y del jefe de los servicios secretos, viajó a Catar antes de visitar también Bahréin y EAU.

Mientras la comunidad internacional aborda actualmente la situación en Irak y en Siria, Catar mantiene una crisis diplomática desde hace seis meses con Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.

En marzo, los tres países llamaron a consultas a sus embajadores en Doha, al acusar a Catar de inmiscuirse en sus asuntos y de desestabilizar la región por causa de su apoyo al movimiento islamista y a los Hermanos Musulmanes.

Los ministros de Relaciones Exteriores de los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) –los cuatro países afectados por la crisis diplomática junto a Kuwait y Omán-– tienen previsto reunirse hoy, sábado, en Yeda (oeste de Arabia Saudí).

Según los expertos, un fracaso de esta reunión perjudicaría a un eventual frente común en el Golfo contra los yihadistas del Estado Islámico (EI), calificados de “enemigo número uno” del islam por el gran muftí de Arabia Saudí.