“Si no se registra ningún contacto de interés, el Bluefin-21 continuará examinando las áreas adyacentes al radio de 10 kilómetros”, dijo el Centro de Coordinación de Agencias Conjuntas en su último comunicado

 26 abril, 2014
Imagen del Departamento de Defensa australiano que muestra al submarinista de la Marina Michael Arnold mientras revisa una zona en busca de los restos del avión de Malaysia Airlines desaparecido cerca de Perth (Australia).
Imagen del Departamento de Defensa australiano que muestra al submarinista de la Marina Michael Arnold mientras revisa una zona en busca de los restos del avión de Malaysia Airlines desaparecido cerca de Perth (Australia).

Las autoridades anunciaron la extensión de la búsqueda del avión malasio desaparecido cuando está a punto de concluir el rastreo en el área del océano Índico donde se cree que se estrelló el pasado 8 de marzo.

El vehículo no tripulado Bluefin-21 ha concluido el 95% de la búsqueda en la zona delimitada por la investigación, situada en un radio de 10 kilómetros alrededor del punto donde se detectó hace dos semanas una de las cuatro señales parecidas a las de una caja negra.

“Si no se registra ningún contacto de interés, el Bluefin-21 continuará examinando las áreas adyacentes al radio de 10 kilómetros”, dijo el Centro de Coordinación de Agencias Conjuntas en su último comunicado.

La Autoridad Australiana de Seguridad Marítima realiza al mismo tiempo una búsqueda visual en un área de 57.311 kilómetros cuadrados situada a 1.584 kilómetros al noroeste de Perth, en la costa oeste australiana, en la que participan 8 aviones y 11 embarcaciones.

El viernes, el vehículo tuvo que interrumpir la búsqueda momentáneamente debido a un fallo técnico en el programa, que se solucionó reiniciando el sistema interno, algo calificado como normal por las autoridades.

El vuelo MH370 de Malaysian Airlines despegó de Kuala Lumpur en la madrugada del pasado día 8 de marzo con 239 personas a bordo y tenía previsto llegar a Pekín seis horas más tarde.

El avión desapareció de las pantallas de control de radar a los 40 minutos de su despegue y cambió de rumbo en una “acción deliberada”, según las autoridades malasias, para cruzar el Estrecho de Malaca en dirección contraria a su trayecto inicial.

Viajaban a bordo 153 chinos, 50 malasios, siete indonesios, seis australianos, cinco indios, cuatro franceses, tres estadounidenses, dos neozelandeses, dos ucranianos, dos canadienses, un ruso, un holandés, un taiwanés y dos iraníes que utilizaron los pasaportes robados a un italiano y un austríaco.