11 septiembre, 2013

Santiago. AFP. La exmandataria socialista y favorita para ganar los comicios presidenciales de noviembre, Michelle Bachelet , volvió ayer a la Villa Grimaldi, el antiguo centro de torturas donde permaneció detenida junto a su madre tras la instalación de la dictadura de Augusto Pinochet en 1973.

Convertido hoy en un parque por la Paz, la exmandataria abogó allí por un “nunca más” en materia de violaciones a los derechos humanos, que vivieron uno de sus capítulos más amargos durante los 17 años de dictadura de Pinochet.

Bachelet encabezó a el homenaje a las víctimas del Villa Grimaldi. | AFP.
Bachelet encabezó a el homenaje a las víctimas del Villa Grimaldi. | AFP.

Junto a su madre, Ángela Jeria, Bachelet volvió a recorrer el lugar un día antes de la conmemoración del 40 aniversario de la instalación de la dictadura de Pinochet , el 11 de setiembre de 1973.

Bachelet , entonces una veinteañera y estudiante de Medicina, y su madre fueron detenidas tras la muerte del general Alberto Bachelet, en marzo de 1974, capturado el mismo día del alzamiento militar, por mantenerse leal al gobierno del derrocado mandatario socialista Salvador Allende.

“Hoy vengo en calidad de sobreviviente de Villa Grimaldi”, dijo Bachelet, quien encabezó una ceremonia de recuerdo de los miles de detenidos que pasaron por el centro, 236 de los cuales fueron ejecutados o hechos desaparecer.

Bachelet y su madre permanecieron detenidas por cerca de dos meses en Villa Grimaldi y el cuartel de Cuatro Álamos, donde ambas fueron sometidas a los apremios por agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia, a la que se le atribuyen la mayoría de las más de 3.200 víctimas y 38.000 torturados que dejó como saldo la dictadura.

Bachelet nunca se ha referido a las torturas. Su madre dijo recientemente que era algo que ella nunca podría olvidar ni perdonar.