22 agosto

Brasilia

La exfiscala general de Venezuela Luisa Ortega, quien huyó del país denunciando una persecución política, llegó la madrugada de este miércoles a Brasil procedente de Colombia, prometiendo airear casos de corrupción después de que el presidente Nicolás Maduro anunciara que pedirá su orden de captura a Interpol.

Ortega estaba custodiada por guardias a su llegada al aeropuerto de Brasilia, donde el miércoles participará en una cumbre de fiscales del Mercosur invitada por la fiscalía brasileña.

A su llegada al aeropuerto internacional de Brasilia, la exfiscala Luisa Ortega atendió a los diferentes medios de comunicación.
A su llegada al aeropuerto internacional de Brasilia, la exfiscala Luisa Ortega atendió a los diferentes medios de comunicación.

"Sí, voy a hablar de Odebrecht, el caso de corrupción en Venezuela y mi situación", dijo a periodistas la exfiscal, que afirma tener pruebas de supuestos pagos ilegales de la constructora brasileña Odebrecht a funcionarios venezolanos, incluyendo a Maduro.

Horas antes, desde Caracas, el presidente venezolano sacó sus garras contra la exfuncionaria, que apoyaba al fallecido presidente Hugo Chávez pero rompió con Maduro a finales de marzo tras denunciar un quiebre del orden constitucional en el país caribeño.

"Venezuela va a solicitar ante la Interpol un código rojo a estas personas involucradas en delitos graves", dijo Maduro aludiendo a Ortega y su esposo, el diputado Germán Ferrer.

La advertencia del gobernante socialista coincidió con el viaje de la exfuncionaria a Brasil, después de su llegada a Colombia el pasado viernes junto con su marido, burlando una prohibición que le impuso el máximo tribunal de su país.

"Andas con la oligarquía colombiana, con los golpistas brasileños. Dime con quién andas y te diré quién eres", dijo Maduro dirigiéndose a la exfuncionaria destituida el pasado 5 de agosto por la Asamblea Constituyente que rige en Venezuela con poderes absolutos.

Este órgano, que tomó los poderes del Parlamento de mayoría opositora, es desconocido por Estados Unidos, Colombia y varios gobiernos de la región por considerarlo un paso hacia "una dictadura".

La exfiscal salió de Bogotá un día después de que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, le ofreciera asilo. Rumbo a Brasil, hizo escala en Panamá.

Hasta el momento, el gobierno de Michel Temer no ha hecho ninguna referencia pública a la llegada de Ortega, pese a ser muy crítico con el gobierno chavista a diferencia de sus predecesores Lula da Silva o Dilma Rousseff.

Y es incierto si la Interpol aceptará el pedido de captura anunciado por Maduro. En sus estatutos, el organismo de policía internacional tiene "rigurosamente prohibido intervenir en cuestiones o asuntos de carácter político, militar, religioso o racial".

Pero los analistas ven mensajes claros en los viajes de Ortega, primero, a Colombia y, ahora, en Brasil.

"Esto resalta aún más esa distancia entre el gobierno de Venezuela y la mayoría de países vecinos", dijo a la AFP Mauricio Santoro, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro.