16 agosto
El gobernante norcoreano, Kim Jong-un, acudió el lunes 14 de agosto a la sede del Comando de la Fuerza Estratégica del Ejército Popular de Corea en un lugar no identificado.
El gobernante norcoreano, Kim Jong-un, acudió el lunes 14 de agosto a la sede del Comando de la Fuerza Estratégica del Ejército Popular de Corea en un lugar no identificado.

Washington

El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, dijo que Washington sigue abierto a dialogar con Corea del Norte, luego que Kim Jong-un pospuso la amenaza de disparar un misil contra el territorio estadounidense de Guam.

El jefe de la diplomacia estadounidense -que había insistido anteriormente en que Pionyang debe abandonar su programa nuclear para demostrar que acepta negociar- indicó que el inicio de un diálogo depende de Kim.

"Para nada tengo una respuesta a sus decisiones en este momento", expresó Tillerson al ser consultado sobre la decisión de Kim de posponer el lanzamiento. "Seguimos interesados en hallar formas para llegar al diálogo, pero eso depende de él".

El presidente Donald Trump, por su lado, saludó este miércoles la decisión "sabia y pensada" del líder norcoreano.

"Kim Jong-un de Corea del Norte tomó una decisión muy sabia y muy bien pensada", escribió Trump en Twitter desde Nueva York. "La alternativa hubiese sido a la vez catastrófica e inaceptable", añadió en el mismo mensaje.

El líder norcoreano pareció distanciarse este martes de un plan para lanzar misiles cerca de la isla de Guam, una base aérea y naval estadounidense, aunque advirtió de que podría cambiar de opinión y que "es necesario que Estados Unidos tome la opción correcta".

Las autoridades militares de Corea del Norte afirmaron que a mediados de agosto podrían exponer a Kim un plan para atacar Guam.

El lunes, Tillerson y el secretario de Defensa, Jim Mattis, habían señalado en una columna de opinión en The Wall Street Journal que Estados Unidos "no busca" cambiar el régimen de Pioniyang ni acelerar la reunificación de la península de Corea.

Washington "no busca ningún pretexto para estacionar tropas al norte de la zona desmilitarizada (que marca la frontera entre las dos Corea). No tenemos ningún deseo de hacerle mal al pueblo norcoreano, que ya ha sufrido mucho y que no debe ser confundido con el régimen hostil de Pionyang", manifestaron.

Esas declaraciones se produjeron luego que el presidente Donald Trump amenazó a Pionyang con "fuego e ira" y dijoque estaba dispuesto a tomar "medidas militares" en reacción a los ensayos de dos misiles balísticos intercontinentales de Corea del Norte.