6 marzo

Mosul, Irak

Los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) estaban en dificultad este lunes frente a las fuerzas iraquíes en Mosul (Irak) y en el este de Siria, donde una alianza árabe-kurda, apoyada por Estados Unidos, cortó un eje estratégico.

El cerco se estrecha cada vez más en los dos principales bastiones de los yihadistas, Mosul en Irak y Raqa en Siria, donde los militantes de esta organización ultraviolenta crearon en el 2014 su "califato" en un amplio territorio entre los dos países.

En Mosul, la segunda ciudad de Irak, las fuerzas gubernamentales se acercan a la ciudad vieja avanzando desde diferentes direcciones hacia el barrio de las administraciones, a orillas del rio Tigris que cruza la ciudad.

Las Fuerzas de Intervención Rápida iraquíes, que dependen del Ministerio de Interior, "avanzan en los sectores de Dawasa y Dindan para liberar los edificios administrativos y abrir un camino para permitir a las familias dejar" sus barrios y huir de los combates, declaróel coronel Abdelamir Mohammedawi.

El objetivo es tomar el control de los edificios del gobierno local de la provincia de Nínive, situados cerca del puente Al Hurriya, uno de los cinco que tiene Mosul. "No alcanzamos aún el puente, estamos a unos metros", afirmó el coronel.

Las fuerzas iraquíes lanzaron el 19 de febrero una ofensiva para reconquistar los barrios del oeste de Mosul y finalizar la toma total de la ciudad, cuya parte oriental cayó en enero.

Los combates en el oeste de Mosul obligaron a abandonar la ciudad a unas 45.000 personas, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Pero la mayor parte de los 750.000 habitantes de este sector permanecen en la ciudad, donde carecen de alimentos y de atención médica.

La operación contra Mosul comenzó el 17 de octubre con el apoyo crucial de la aviación de guerra estadounidense y de consejeros militares enviados por Washington.

Asedio a Raqa. En Siria, Estados Unidos apoya activamente a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) que "lograron el lunes cortar la principal vía de aprovisionamiento de EI entre la ciudad de Raqa y la provincia de Deir Ezzor", según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Un dirigente del FDS confirmó que esta "carretera estratégica para Daesh (EI, en árabe) fue cortada esta mañana" (lunes). Se trata de una "victoria estratégica de nuestras fuerzas para reforzar el asedio" del EI, subrayó.

El eje, de unos 140 km, es el único en el valle del Eufrates que une Raqa con el norte de Deir Ezzor, situada más al sureste en medio de una región desértica y petrolera.

Las FDS lanzaron en noviembre una operación para rodear y tomar Raqa, con el apoyo de los bombardeos de la coalición liderada por Estados Unidos.

Estos combatientes constituyen "una fuerza irregular de infantería ligera, que se desplaza a bordo de camionetas" y que tiene "muy pocas armas pesadas", explicó recientemente el jefe militar de la coalición contra los yihadistas, el general estadounidense Stephen Townsend.

El grupo está compuesto en un 60% por combatientes árabes y un 40% milicias kurdas, en particular las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), el brazo armado del Partido de la Unión Democrática (PYD), según el general.

El EI retrocede además en el noroeste de Siria. El 23 de febrero perdió la ciudad de Al Bab, en la provincia de Alepo, tomada por las fuerzas turcas aliadas a grupos rebeldes sirios tras semanas de combates.

Mientras, los yihadistas defienden sus posiciones en el sureste de la provincia, frente al avance de las tropas del régimen de Bashar al-Asad.

Los combates en esta región provocaron la huida de unas 66.000 personas, indicó el domingo la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Una gran cantidad de esos desplazados se refugian en la ciudad de Minbej, en manos del FDS.