Alto funcionario del Gobierno sirio sostuvo que el acuerdo es una victoria para su país

 16 septiembre, 2013

Damasco y Beirut aFP y AP En las calles de Damasco, el acuerdo para desmantelar el arsenal químico sirio genera alivio, pero, sobre todo, la esperanza de que este consenso entre Estados Unidos y Rusia sea duradero para poner fin a la devastadora guerra en Siria.

Ayer, en el primer día de vuelta al colegio, el ambiente era optimista ante la escuela primaria Jardín de la Libertad, en el elegante barrio de Abu Rumané.

“Ya no tengo miedo por los niños pues la tensión ha bajado y la guerra ya no es noticia; la vida vuelve a la normalidad”, asegura Hala Tabaa, directora del colegio.

“Nos sentimos mejor. Que Dios calme los espíritus. El ruido de las bombas da miedo a mis dos hijas”, afirma Julud al-Masri, mientras empuja en un columpio a sus hijas de cinco y tres años.

Jóvenes sirias comprando en puesto de calle en la ciudad siria de Alepo, cuando la población del país intenta regresar a la normalidad. Los sirios confían en que el acuerdo ruso-estadounidense permita lograr la paz. | EFE
Jóvenes sirias comprando en puesto de calle en la ciudad siria de Alepo, cuando la población del país intenta regresar a la normalidad. Los sirios confían en que el acuerdo ruso-estadounidense permita lograr la paz. | EFE

Muna Ibo cuenta haber abierto su salón de belleza Beautiful World hace un mes y medio, pese a la guerra que asuela el país y que en dos años y medio ha dejado más de 110.000 muertos.

“Espero que Siria se levante y que podamos trabajar y seguir existiendo”, afirma.

En una terraza vecina, Azem, de 40 años, está sentado con su mujer y sus dos hijos. “Este acuerdo entre rusos y estadounidenses es algo bueno”, afirmó.

“El presidente (Vladimir) Putin vuelve a hacer de Rusia un gran país que domina otra vez el mundo”, asegura. Este empleado de banco cree que el acuerdo funcionará porque hay sirios muriendo y la economía está en mal estado.

Estados Unidos, que apoya a la rebelión siria, y Rusia, país aliado del régimen de Bashar al-Asad, llegaron el sábado a un acuerdo sobre la destrucción del arsenal químico sirio, que incluye el posible uso de la fuerza si el régimen incumple sus compromisos.

Este acuerdo aleja la amenaza de ataques por parte de Estados Unidos para castigar al régimen de al-Asad, acusado de haber llevado a cabo el 21 de agosto un ataque con armas químicas cerca de Damasco que dejó centenares de muertos.

Reacciones. Un alto funcionario sirio se dijo satisfecho el domingo por el acuerdo ruso-estadounidense para confiscar y destruir las armas químicas de Siria, diciendo que fue una “victoria” para Damasco.

Las declaraciones del ministro de Reconciliación Nacional, Alí Haidar, a la agencia noticiosa estatal rusa RIA Novosti fueron los primeros de un funcionario gubernamental sirio sobre el acuerdo logrado la víspera en Ginebra.

Según Haidar, citado por RIA Novosti, el acuerdo “ayudará a los sirios a salir de la crisis” y “evitará una guerra contra Siria al retirar el pretexto de aquellos que desean desencadenar una”.

Por su parte, el presidente francés François Hollande declaró ayer que el acuerdo para la destrucción del arsenal químico sirio es “una etapa importante, pero no una meta”, y que hay que prever la posibilidad de sanciones al régimen.

No se descartan sanciones a Siria “si no aplica el acuerdo” ruso-estadounidense para destruir su arsenal químico, y por lo tanto debe mantenerse la “opción militar” contra el régimen de Bashar al-Asad, declaró Hollande.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se mostró satisfecho, en una entrevista difundida este domingo, por el hecho de que su par ruso Vladimir Putin haya asumido la responsabilidad de empujar al presidente sirio Bashar al-Asad, a desmantelar su arsenal.

“Lo felicito por haber dicho: ‘yo tomo la responsabilidad de empujar a mi cliente (régimen de al-Asad) a administrar sus armas químicas’”, dijo Obama en entrevista con la cadena ABC News .