6 agosto, 2013

México. EFE. La polémica desatada por los 117 fallos ortográficos detectados en los libros de texto para el próximo ciclo escolar exacerbó el debate sobre las lagunas educativas en México, entre ellas los bajos niveles de lectura y la necesidad de integrar una visión más crítica del mundo.

Mientras el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet, consideró “imperdonables” los errores y culpó de ellos al gobierno de Felipe Calderón (2006-2012), expertos consideran que la controversia es falsa y esconde problemas mayores del sistema educativo mexicano.

En pocas semanas, 25 millones de estudiantes de educación básica comenzarán en México el curso 2013-2014 y recibirán en distintos niveles 1.238 libros gratuitos que forman parte del catálogo oficial.

En diciembre pasado fueron detectados errores ortográficos que, por falta de tiempo, no pudieron ser subsanados y están repartidos en los libros elaborados por la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg).

Chuayffet deslindó a la actual Administración, encabezada por Enrique Peña Nieto, del asunto y dijo que los libros fueron aprobados con todo y errores por el gobierno de Calderón.

El director General de la Conaliteg, Joaquín Díez-Canedo, manifestó esta semana que no vale la pena buscar a los responsables de los errores porque “podría tratarse de un corrector de estilo freelance (contratado a destajo) que gana 3.000 pesos ($235 )”.

Etiquetado como: