11 julio, 2014

“Venía manejando y, de un momento a otro, oí las sirenas, y vi que los otros carros paraban. Paré, dejé el carro en media calle e hice lo que hacían los israelíes: correr hacia un muro alto y sentarme con ellos, contra el muro, en una posición segura”.

De esta manera describió el embajador de Costa Rica en Israel, Rodrigo Carreras, a la emisora ADN Radio 90.7 FM lo que vivió ayer en Tel Aviv, cuando cuatro misiles lanzados desde la franja de Gaza fueron interceptados en el cielo.

“Nos tienen bajo un aguacero de misiles. Es un tipo de vida normal acá y uno aprende a confiar en el aparato de seguridad de Israel. Este es un país que se asegura de que sus ciudadanos estén bien. Sin embargo, hay amenazas constantes porque muchos de los países vecinos han jurado que su razón de ser es la destrucción total del Estado de Israel”, manifestó Carreras.

Es la segunda vez en dos días que suenan en Tel Aviv las sirenas que advierten de ataques aéreos tras la escalada de violencia entre Israel y Hamá s.

Israelíes veían ayer en Tel Aviv el sitio donde cayó un cohete. | AP
Israelíes veían ayer en Tel Aviv el sitio donde cayó un cohete. | AP

“Cuando suenan las alarmas, usted tiene que ponerse a salvo. Aquí la gente está entrenada para salir corriendo”, narró el embajador.

A salvo. El diplomático informó de que los 300 costarricenses que viven en Israel se encuentran seguros, así como los estudiantes y los turistas.

“Siempre nos mantenemos informados de dónde están y dónde viven, y les indicamos qué hacer en caso de una alarma”, dijo Carreras, embajador en Israel por segunda vez.

Sin embargo, indicó que pocos costarricenses se encuentran en la zona del conflicto.

Israel y Hamás acordaron un alto el fuego en el 2012 cuando Egipto medió entre los países para detener los ataques.