8 noviembre, 2015
Partidarios de la líder de la oposición en Birmania Aung San Suu Kyi, celebran tras el cierre de los comicios de este domingo.
Partidarios de la líder de la oposición en Birmania Aung San Suu Kyi, celebran tras el cierre de los comicios de este domingo.

Rangún

Millones de birmanos votaron de forma masiva este domingo en unas elecciones legislativas históricas, las primeras libres en 25 años, que podrían llevar al poder a la líder opositora Aung San Suu Kyi.

Al cerrar los colegios electorales, la comisión electoral anunció una participación muy alta de alrededor el 80% de los más de 30 millones de electores. Los primeros resultados preliminares podrían ser anunciados el lunes por la mañana.

"Esperen los resultados en sus casas. Y cuando lleguen quiero que los acepten con tranquilidad" declaró Aung San Suu Kyi, llamada "Madre Suu" por muchos birmanos, en un mensaje que leyó ante la sede de su partido.

Toda la atención mediática del día se centró en Suu Kyi, Nobel de la paz, que pasó más de 15 años bajo arresto domiciliario.

Este domingo, a sus 70 años, votó por segunda vez en su país. Vestida de rojo, el color de su partido, la Liga Nacional para la Democracia (LND), Suu Kyi depositó su papeleta por la mañana temprano en una escuela del centro de Rangún, rodeada de cientos de periodistas de todo el mundo.

Aclamada por sus partidarios al grito de "victoria", Aung San Suu Kyi se marchó sin hacer declaraciones rumbo a su circunscripción electoral de Kawhmu, a varias horas de Rangún, donde espera renovar su escaño de diputada conseguido en las legislativas parciales de 2012, saldadas con una abrumadora victoria de la LND.

Lejos de la atención mediática que rodea a Suu Kyi, el presidente Thein Sein votó en Naypyidaw, la capital administrativa. Su partido, el USDP, integrado por exgenerales, es el principal rival de la LND.

Tras el cierre de los colegios electorales, Alexander Graf Lambsdorff, jefe de la misión de observadores europeos, aseguró "no haber observado señales de fraude". Pero "el proceso no ha terminado", añadió, refiriéndose al recuento o al transporte de las urnas.

La tensión, salpicada de entusiasmo y preocupación, es máxima ya que la LND es la gran favorita de las elecciones y podría gobernar por primera vez tras décadas de represión.

Durante las últimas elecciones consideradas libres, en 1990, la junta dejó participar y ganar a la LND. Pero los resultados no fueron reconocidos y Aung San Suu Kyi, entonces en arresto domiciliario, no pudo votar. En 2010, su formación llamó a boicotear los comicios.

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