13 'narcotours' hablan de él como un ícono, pero no aluden a sus 623 atentados

 15 agosto

Bogotá

Las víctimas del cartel de Medellín están en el anonimato, tras 24 años de la muerte de Pablo Escobar, el narcotraficante más temido de la historia.

No hay un plan de memoria ni un censo real de los muertos, heridos o viudas que dejó la guerra de la droga.

En Medellín hay 13 "narcotours" y todos muestran al capo como un ícono. Ninguno habla de los 623 atentados que causaron la muerte de 402 civiles, de los 550 policías asesinados, de los 70 muertos y 600 heridos que dejó el atentado contra la sede del DAS en Bogotá, en 1989; tampoco de los 111 pasajeros que murieron por la bomba que estalló en el avión de Avianca, ese mismo año.

narcotour.co.

Por ello, estudiantes de Periodismo de la Universidad Eafit crearon narcotour.co, un portal que narra a través de audios, videos y fotos esas historias de las víctimas que han sido invisibles.

Mauricio Builes, docente y editor del proyecto, contó que alumnos que no vivieron la época del narcotráfico, buscaron a las víctimas del cartel de Medellín y encontraron que, después de 30 años, todavía tienen miedo: muchas se negaron a hablar y es, precisamente, porque no hay memoria histórica.

El regreso de ‘El patrón del mal’ - 2
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El portal, que en un poco más de un mes alcanzó 27.000 visitas, sirve como guía para que las personas visiten sitios emblemáticos por su cuenta y conozcan la historia, a través de la voz de sobrevivientes y testigos.

Entre las historias que se leen está: "Pasadas las seis de la tarde del 16 de febrero de 1991, justo cuando terminaba una de las corridas de la Feria Taurina de Medellín, estallaron 150 kilos de dinamita reforzada con metralla, escondidos en un Mazda del F-2. El atentado dejó 18 muertos y 128 heridos".

En la página se encuentran relatos de familiares de los muertos, como el de Santiago Salazar, hermano de una de las víctimas de la masacre del bar Oporto (Medellín), en el que fallecieron 16 personas: "Yo no existo como víctima", cree él.

Para el proyecto, los estudiantes entrevistaron a 19 sobrevivientes.

Angy Lorena Rivera, una de las estudiantes, contó que antes de hablar con los sobrevivientes conocía muy poco de Escobar.

"Sabía que Pablo era narcotraficante, pero no que hizo tanto daño ni que las víctimas aún temen porque no han tenido reparación". Afirmó que muchas personas defienden la ideología de Escobar y que él se convirtió en una religión. "Es un trabajo muy valioso porque nosotros mostramos ese lado B, dándoles voces a las víctimas", resaltó.

En Medellín hay cuatro "narcotours" oficiales y nueve clandestinos, ninguno de los 13 tiene un relato de las víctimas. El más caro es guiado por Jhon Jairo Velásquez, "Popeye", el jefe de seguridad de Escobar.

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