El grupo terrorista fracasó en intento por ingresar a esa pobalción

 5 septiembre
Fuerzas gubernamentales sirias disparaban misiles el martes 5 de setiembre del 2017 desde Kobajjep, un suburbio al suroeste de Deir Ezzor, en pleno combate contra el Estado Islámico.
Fuerzas gubernamentales sirias disparaban misiles el martes 5 de setiembre del 2017 desde Kobajjep, un suburbio al suroeste de Deir Ezzor, en pleno combate contra el Estado Islámico.

Deir Ezor, Siria

El Ejército de Siria logró este martes una importante victoria al romper el cerco que el grupo yihadista Estado Islámico (EI) mantenía desde hace más de dos años sobre un enclave gubernamental en Deir Ezzor, en el este del país.

La pérdida de Deir Ezzor y de la provincia con abundante petróleo -la última de Siria aún en manos de los yihadistas- pondría fin a la presencia del Estado Islámico en Siria, tres años después de su fulgurante ascenso.

La ciudad, que cuenta con más de 100.000 habitantes, estaba dividida en dos desde julio del 2014. Los yihadistas controlaban el 60% de esta capital de una provincia fronteriza de Irak.

Desde el 2015 los yihadistas cercaron totalmente los barrios gubernamentales y el aeropuerto militar, sin lograr ingresar a pesar de varias ofensivas.

"Las fuerzas del Ejército árabe-sirio rompieron el cerco de la organización terrorista EI impuesto a la ciudad de Deir Ezzor" y se unieron a soldados del régimen que estaban en la base de la brigada 137, en el oeste de la ciudad, indicó la agencia oficial Sana.

Emocionados, los oficiales sitiados abrazaban a los militares que los liberaron, en tanto los soldados festejaban disparando al aire y coreaban: "¡Por nuestra alma, por nuestra sangre, nos sacrificamos por ti, Siria!".

Festejo generalizado. En la carretera que une la base con los cuarteles sitiados, los civiles saludaban el paso de las tropas.

"Esta confluencia es el fin del grupo terrorista Dáesh (acrónimo árabe del EI). Hoy, Deir Ezzor logró la victoria y se rompió el sitio", se congratulaba una fuente militar sobre el terreno.

Habitantes de la ciudad de Deir Ezzor festejaban el martes 5 de setiembre del 2017 la victoria de las fuerzas del presidente Bashar al-Asad que lograron romper del Estado Islámico.
Habitantes de la ciudad de Deir Ezzor festejaban el martes 5 de setiembre del 2017 la victoria de las fuerzas del presidente Bashar al-Asad que lograron romper del Estado Islámico.

El presidente sirio, Bashar al-Asad, felicitó a las tropas por este avance.

Una fuente militar indicó que fueron las fuerzas del general Suheil Hasan, llegadas de la provincia de Raqa, al oeste, las que se unieron primero a las tropas de la brigada.

"Desde un punto de vista político se parece a una victoria mayor para Bashar al-Asad y los partidarios del gobierno sirio, y una derrota mayor para EI", estimó Aron Lund, especialista de Siria, en un e-mail enviado a periodistas.

"Esto parece ser un giro en la guerra en el este de Siria, en donde al-Asad está ahora bien ubicado para mejorar su posición", agregó.

Tropas gubernamentales sirias esperaban este martes 5 de setiembre del 2017 en Kobajjep, a unos 40 kilómetros al surooeste de Deir Ezzor.
Tropas gubernamentales sirias esperaban este martes 5 de setiembre del 2017 en Kobajjep, a unos 40 kilómetros al surooeste de Deir Ezzor.

El Kremlin saludó "la victoria estratégica muy importante". Vladimir Putin "felicitó" a los mandos del Ejército ruso y sirio, así como a al-Asad en un telegrama, por "esta victoria estratégica muy importante", declaró el su portavoz, Dmitri Peskov, ante periodistas, y saludó una "etapa importante hacia la liberación del territorio sirio del terrorismo."

En Irán, también aliado de Damasco, el secretario del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional, Ali Shamjani, saludó esta victoria que muestra "los resultados preciosos de la cooperación estratégica entre los tres aliados".

La agencia oficial Sana dio cuenta de festejos en los barrios gubernamentales cercados en donde aún se escuchaban el martes por la mañana ruidos de combate y fuertes explosiones, según un periodista local que colabora con AFP.

En ese sector, en donde el asedio provocó escasez de alimentos y medicamentos, se podían ver banderas sirias en casi todas partes para recibir a los soldados del régimen, agregó.

La ONU expresó su "profunda preocupación" por el futuro de los "830.000 hombres, mujeres y niños que están necesitados (en la provincia) de Deir Ezzor", según un comunicado enviado por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

"En particular, las 93.500 personas en la ciudad sitiada de Deir Ezor en donde los civiles siguen siendo víctimas de la violencia, en donde la ayuda humanitaria es limitada y faltan servicios básicos, como atención médica", según el texto.

En Deir Ezzor los yihadistas habían sitiado en el 2015 dos enclaves gubernamentales.

El segundo enclave gubernamental, en la periferia sur, constituida por un aeropuerto militar y tres barrios, también está cercado por los yihadistas. Las fuerzas del régimen aún no llegaron al sector.

"Durante la noche, el EI llevó a cabo varios contraataques, sin lograr recuperar los sectores que perdió", había subrayado el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), Rami Abdel Rahman.

El grupo Estado Islámico ya perdió más de la mitad de su bastión de Raqa, más al norte, atacado por las fuerzas kurdo-árabes con el apoyo de la coalición internacional liderada por Estados Unidos.

Damasco logró esta victoria en Deir Ezor con el apoyo de la aviación militar rusa. Moscú respalda al régimen de Bashar al-Asad desde que comenzó en el 2011 este conflicto que ha dejado hasta ahora más de 330.000 muertos.