8 diciembre, 2016

Moscú

El Ejército sirio interrumpió sus operaciones de combate en Alepo para permitir la evacuación de civiles, anunció este jueves en Hamburgo el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov.

"Puedo decirles que hoy, las operaciones de combate del Ejército sirio fueron interrumpidas en el este de Alepo porque hay una gran operación en curso para la evacuación de civiles", declaró, al margen de una reunión en Alemania, citado por las agencias rusas.

"Habrá una columna de evacuación de 8.000 personas, cuyo itinerario es de cinco kilómetros", precisó Lavrov.

Preguntado por los periodistas, el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, consideró que la noticia es "indicativa de que algo positivo puede suceder".

Lavrov anunció además que el sábado se llevarán a cabo conversaciones militares y diplomáticas entre Rusia y Estados Unidos en Ginebra "para terminar el trabajo (...) y definir los medios de resolución de los problemas del este de Alepo".

Habitantes del barrio de Bab al-Hadid, en Alepo, caminaban el jueves entre los escombros de regreso a sus casas bajo la vigilancia de soldados sirios.
Habitantes del barrio de Bab al-Hadid, en Alepo, caminaban el jueves entre los escombros de regreso a sus casas bajo la vigilancia de soldados sirios.

En estas conversaciones se estudiarán los planes de evacuación de combatientes rebeldes y de los civiles que los apoyan, según el jefe de la diplomacia rusa.

Serguei Lavrov y su homólogo estadounidense, John Kerry, se reunieron el jueves de forma breve al margen de la reunión de Hamburgo, pero un responsable estadounidense señaló que no ha había habido "avances ni conclusiones sobre Alepo".

Ambos se habían reunido ya la víspera por la noche en Hamburgo, sin lograr ningún avance real sobre un proyecto para el cese de los combates y la evacuación de civiles de Alepo, donde la rebelión está a punto de perder sus últimos feudos frente al avance de las tropas del régimen sirio, apoyadas por Rusia e Irán.

El anuncio de Lavrov se produjo un día después de que seis países occidentales, incluido Estados Unidos, pidieran el miércoles un "alto el fuego inmediato" ante la "catástrofe humanitaria" y solicitaran a Rusia e Irán que aprovechen su influencia sobre el régimen de Asad para conseguirlo.