Las fuerzas del régimen de al-Asad avanzan, apoyadas por Aviación rusa

 11 febrero, 2016

Beirut. AFP. El Ejército sirio, ayudado por la Aviación de Rusia, reforzó este miércoles su control sobre la provincia de Alepo, en el décimo día de su ofensiva, que ha dejado más de 500 muertos y ha obligado a huir a decenas de miles de civiles, bloqueados ahora en la frontera turca.

Aunque las esperanzas de resolver políticamente el conflicto son mínimas, representantes de 17 países y de tres organizaciones se reúnen este jueves en Múnich, para intentar reactivar el proceso diplomático, después del fracaso de las negociaciones de paz en Ginebra.

Mas la participación de ambas partes del conflicto en una otra ronda de diálogos, prevista para el 25 de febrero , parece difícil de realizarse, sobre todo después que el miércoles la oposición siria anunció que no volverá a negociar si no se levanta el sitio de varias ciudades y se frenan los ataques

Entre tanto, el miércoles, en una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, París y Londres presionaron a Moscú para que cese sus bombardeos en Siria.

INTENSOS COMBATES EN ALEPO
INTENSOS COMBATES EN ALEPO

Miles de civiles, mayoritariamente mujeres y niños, viven en campamentos saturados cerca del puesto fronterizo de Öncüpinar, único punto de paso accesible entre el norte de la provincia de Alepo y Turquía, cerrado desde hace meses.

Situación crítica. Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió el miércoles de que el sistema de salud en esta región devastada por la guerra, está “a punto de colapsar”.

Abdel Karim Bahlul, quien tuvo la suerte de entrar a Turquía, describió una “situación horrible en Tall Rifaat y en los pueblos al norte de Alepo”.

“Los niños mueren bajo los bombardeos, de hambre y de frío”, manifestó. “La gente está en las carreteras, y no tiene dónde ir. Los bombardeos rusos han parado la vida en Tall Rifaat y otros pueblos. Solo hay sangre, matanzas y ruinas”.

MSF reconoció estar “particularmente preocupado por la gente que vive fuera de los campamentos y que no ha recibido casi ninguna ayuda. Cualquier escalada en los combates agravará la crisis humanitaria en la zona”.

Camiones cargados de alimentos y medicinas pudieron cruzar el miércoles la frontera.

Puerta cerrada. Turquía, que ya acoge a 2,7 millones de refugiados sirios, no tiene, por el momento, intenciones de abrir su frontera.

El primer ministro el país euroasiático, Ahmet Davutoglu, consideró que es “hipócrita que algunos digan a Turquía que abra sus fronteras, pero no le dicen a Rusia que ya basta”.

“Dejaremos entrar a los sirios que así lo deseen, pero nuestra prioridad es construir un nuevo campamento para acoger a los sirios en su propio territorio”, dijo.

En el terreno militar, combatientes del régimen y rebeldes libraban intensas batallas en la localidad de Tamura, mientras la Aviación de Rusia lleva a cabo numerosos bombardeos contra varias localidades, según informes del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Desde el inicio de su ofensiva, el 1.° de febrero, el régimen de Damasco, apoyado por el grupo libanés Hizbulá y milicianos iraníes, ha retomado varios sectores en el norte de la provincia de Alepo y asedia ahora a los rebeldes en los barrios del este de la ciudad homónima, de 350.000 habitantes.

De acuerdo con el OSDH, organización que posee una amplia red de fuentes en todo el país, en estos diez días de ofensiva, 506 personas han perecido en Alepo, entre ellas 23 niños, víctimas de los bombardeos rusos.

Al continuar sus bombardeos, Rusia hace oídos sordos a los llamados de la ONU y de Estados Unidos en favor de un alto el fuego, y desmiente que sus ataques maten a civiles.

Estos ataques “favorecen directamente” al grupo Estado Islámico (EI) , denunció el emisario especial del presidente estadounidense, Barack Obama, para la coalición internacional antiyihadista, Brett McGurk.

“Rusia y el régimen sirio atacan deliberadamente a la oposición, y en consecuencia refuerzan” al EI, afirmó el jefe de la diplomacia británica, Philip Hammond.

Este grupo yihadista está presente en el este de la provincia de Alepo, pero no ha participado en los combates de los últimos días.