27 septiembre, 2016

Alepo, Siria

El Ejército sirio logró este martes tomar el control de un barrio rebelde del centro de Alepo, tras varios días de intensos bombardeos aéreos que provocaron decenas de muertos y causaron indignación en los países occidentales.

Al mediodía, tomó el control del barrio de Farafira.

"El Ejército tomó completamente el control del barrio de Farafira, al noroeste de la ciudadela de Alepo, luego de neutralizar varios terroristas, y las unidades del cuerpo de ingenieros están desminando el barrio", declaró una fuente militar.

El régimen utiliza el término "terrorista" para designar a todos los grupos que tomaron las armas contra Damasco, se trate de rebeldes o de yihadistas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) confirmó el avance, aunque matizó que el Ejército había logrado situarse en "algunos edificios", en el pequeño "barrio de Farafira".

Este sector está situado en la "línea del frente" que separa desde el 2012 la zona oriental de la ciudad controlada por los rebeldes de la parte occidental, que sigue en manos del gobierno.

"Esta operación se inscribe en el marco de las operaciones militares que fueron anunciadas (el jueves) que incluye un componente aéreo y otro terrestre, con la utilización de artillería", agregó el militar sirio.

Desde el fin de la tregua, la aviación siria y rusa multiplicaron los bombardeos contra los barrios en manos de los rebeldes, provocando la muerte de al menos 150 personas, la mayor parte de ellos civiles, denunció el OSDH.

El martes, el número de bombardeos fue mucho menor que en los días precedentes, pero la actividad aumentó en la tarde, informó el corresponsal de AFP.

El OSDH contabilizó 11 fallecidos.

Entre las víctimas figuraba una niña de cinco años cuyo cuerpo fue descubierto atrapado entre los escombros de un edificio, constató el periodistas.

Una vez que fue liberada su padre la tomó entre los brazos dijo: "Solo esté durmiendo, ella está durmiendo".

A su lado, un hombre que seguía sin encontrar a su familia, miraba las ruinas en estado de conmoción.

Denuncia de Occidente. Este martes, los países occidentales siguieron denunciado la potente ofensiva lanzada por el Gobierno tras el fracaso de la tregua, que duró apenas una semana.

"Los espantosos ataques de Alepo son moralmente inaceptables y una violación flagrante del derecho internacional", manifestó el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, al margen de una reunión de ministros de Defensa de la Unión Europea (UE) en Bratislava.

Por su parte, la canciller Ángela Merkel dijo que la violencia en Alepo había llegado a un nivel totalmente inaceptable y que corresponde al régimen de Bashar al-Asad y a Rusia de asegurarse que la ayuda humanitaria llegue a la ciudad de Alepo.

La ofensiva agravó las condiciones de vida de los cerca de 250.000 habitantes de la ciudad que siguen en los barrios sitiados del este, que no han recibido ayuda del exterior desde hace casi dos meses y que están sin agua desde el martes.

Los hospitales de campaña están desbordados por la gran cantidad de heridos y carecen de medicamentos y de reservas de sangre.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este martes de que las instalaciones médicas en el este de Alepo están al borde "de una destrucción total".

El organismo llamó al "establecimiento inmediato de corredores humanitarios para evacuar a los enfermos y los heridos".