Egipto, Estados Unidos y Reino Unido declararon organización terrorista a este grupo fundado en el 2011 tras la revuelta popular que derrocó al expresidente Hosni Mubarak

 23 mayo, 2014

El Cairo (AFP).

El ejército egipcio mató este viernes al líder de Ansar Beit al Maqdis, el grupo yihadista más importante de Egipto, en el último día de campaña electoral, durante la cual el gran favorito Abdel Fatah al Sisi reiteró su prioridad de luchar contra los terroristas.

El gran favorito para ganar las elecciones de Egipto es Abdel Fatah al Sisi, quien reiteró su prioridad de luchar contra los terroristas.
El gran favorito para ganar las elecciones de Egipto es Abdel Fatah al Sisi, quien reiteró su prioridad de luchar contra los terroristas.

Varios responsables de alto nivel confirmaron la muerte de Shadi el Menei, considerado el líder de este grupo yihadista inspirado en al-Qaeda, que ha reivindicado una serie de ataques contra las fuerzas de seguridad desde el derrocamiento en julio del presidente islamista Mohamed Mursi.

Las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra el coche de Menei en el centro del Sinaí, cuando se disponía a lanzar junto a tres activistas más un ataque contra un gasoducto.

Sin embargo, otros responsables de seguridad afirmaron que agresores no identificados asesinaron a Menei y a otros cinco miembros de Ansar Beit al Maqdis (Partidarios de Jerusalén, en árabe).

La muerte del líder yihadista no pudo ser confirmada por fuentes independientes.

"No nos detendremos hasta vengar la sangre y el cuerpo de los musulmanes", afirmaba Ansar Beit al Maqdis en un comunicado publicado el 4 de mayo pasado.

Egipto, Estados Unidos y Reino Unido declararon organización terrorista a este grupo yihadista, fundado en el 2011 tras la revuelta popular que derrocó al expresidente Hosni Mubarak.

Antes de la destitución de Mursi, Ansar Beit tenía como objetivo prioritario Israel. En enero llegó incluso a lanzar un cohete contra la localidad israelí de Eliat, en el mar Rojo.

Las autoridades acusan a los Hermanos Musulmanes de estar detrás de los ataques de Ansar Beit al Maqdis, acusación desmentida por la cofradía.