3 mayo, 2016
La presidenta enciende la antorcha olímpica en el Palacio de Plenalto en Brasilia
La presidenta enciende la antorcha olímpica en el Palacio de Plenalto en Brasilia

Brasilia

La presidenta brasileña Dilma Rousseff, amenazada de destitución, prometió este martes unos Juegos Olímpicos exitosos pese a que el país atraviesa un periodo "verdaderamente crítico de la historia".

"Conocemos la inestabilidad política. Incluso conviviendo con un periodo difícil, muy difícil de la Historia y de la historia de la democracia, Brasil sabrá convivir con la mejor recepción de todos los atletas y visitantes extranjeros porque creamos las condiciones para eso", dijo Rousseff al recibir la llama olímpica en Brasilia.

El Senado de Brasil se apresta a suspender a Rousseff del cargo por hasta 180 días el próximo 11 o 12 de mayo, mientras es sometida a un juicio político por presunto maquillaje de las cuentas públicas.

Rousseff, una exguerrillera de 68 años que fue reelecta hace un año y medio, asegura que es víctima de un intento de "golpe parlamentario" tramado por su vicepresidente Michel Temer, que asumiría su cargo.

"Tengo la certeza de que un país cuyo pueblo sabe luchar por sus derechos y sabe proteger su democracia es un país donde las Olimpíadas tendrán el mejor éxito de los próximos meses", añadió Rousseff en su discurso, luego de que la llama llegada de Ginebra encendiera la antorcha olímpica en el Palacio de Planalto.

El proceso de impeachment ya fue aprobado en la Cámara de Diputados por fuerte mayoría el pasado 17 de abril, en medio de una tormenta política que conjuga intrigas y traiciones partidarias, una inmensa investigación por corrupción en la estatal Petrobras y la peor recesión económica en décadas.

La antorcha recorrerá 300 ciudades y será trasladada por unas 12.000 personas hasta llegar al mítico estadio Maracaná de Rio el 5 de agosto para dar inicio a los primeros Juegos Olímpicos que se realizan en América del Sur.

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