Aspirante del Partido de la Socialdemocracia Brasileña propone flexibilizar el Mercosur para firmar acuerdos de libre comercio; retomar las relaciones con las potencias; eliminar el concepto de diplomacia Sur-Sur y lo que el candidato llama de política exterior ideológica

 25 octubre, 2014

Sao Paulo

La mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, apostó este sábado por una mayor integración de América Latina y acusó al aspirante presidencial opositor, Aécio Neves, de desconocer la importancia que el mercado de la región tiene para el país.

Durante el último acto de campaña antes de la segunda vuelta de mañana domingo, celebrado en Porto Alegre, Rousseff volvió a atizar a Neves con la política exterior y subrayó que para el socialdemócrata no son importantes las relaciones de Brasil con Argentina, Mercosur y América Latina.

La presidenta brasileña busca la reelección en los comicios del domingo.

En su agenda política, Neves, del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), propone flexibilizar el Mercosur para firmar acuerdos de libre comercio; retomar las relaciones con las potencias; eliminar el concepto de diplomacia Sur-Sur y lo que el candidato llama de política exterior ideológica.

Rousseff criticó la postura de su opositor, alabó la importancia que para Brasil tiene el Mercosur, unión aduanera que el país integra junto a Argentina, Uruguay, Paraguay y Venezuela y subrayó que es Europa la que no tiene las condiciones para firmar el acuerdo de libre comercio entre ambos bloques.

Dilma Rousseff busca reelegirse como presidenta de Brasil este domingo.
Dilma Rousseff busca reelegirse como presidenta de Brasil este domingo.

Al responder sobre la situación económica de Brasil, la mandataria atribuyó la desaceleración a la crisis internacional y destacó que el gigante latinoamericano tiene una situación bastante estable.

La presidenta, quien lidera las encuestas de intención de voto, también se refirió a las acusaciones lanzadas por la revista Veja que indican que ella y su antecesor y mentor, Luiz Inácio Lula da Silva, sabían que en la petrolera estatal Petrobras se había enquistado una vasta red de corrupción.

"La portada de Veja es un absurdo y quiero manifestar aquí mi repudio. Se trata de un golpe, que no colabora con la democracia", sostuvo la jefe de Estado.

En tanto, en Sao Bernado do Campo, en la región metropolitana de Sao Paulo, el expresidente Lula se dio un baño de multitudes en la tradicional caravana celebrada un día antes de las elecciones y aprovechó para condenar el reportaje de Veja.

La revista aseguró, sin citar fuente alguna, que el cambista Alberto Yousseff, preso por esas corruptelas, habría reconocido ante la policía que la presidenta y su mentor estaban al tanto de esas irregularidades.

"Veja va a tener que explicar en la justicia por qué hace eso. Lo que Veja hizo no puede quedar como si nada (...) No sé cómo el editor de esa materia consigue dormir tranquilo", aseveró.

Lula, quien en la última semana se ha lanzado a las calles de Brasil para apoyar la presidenta, dio por hecho que Rousseff será reelegida mañana y afirmó que va a hacer un Gobierno infinitamente mejor porque ya conoce toda la maquinaria y ya tiene los proyectos hechos.