Abogados cuestionan imparcialidad del juzgador y sostienen que ignoró pruebas

 15 julio
Lula da Silva lanzó una desafiante defensa pública el jueves tras ser condenado por corrupción y blanqueo de dinero, acusando a sus oponentes políticos de tratar de impedir que volviera a ser presidente nuevamente.
Lula da Silva lanzó una desafiante defensa pública el jueves tras ser condenado por corrupción y blanqueo de dinero, acusando a sus oponentes políticos de tratar de impedir que volviera a ser presidente nuevamente.

Sao Paulo

Los abogados del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) presentaron el viernes un recurso cuestionando la sentencia del juez que lo condenó a 9 años y medio de cárcel por corrupción.

La defensa del exmandatario pide explicaciones al juez Sergio Moro sobre diversos puntos del fallo que, a su parecer, contiene "contradicciones, omisiones y oscuridades".

En el documento, divulgado este sábado, cuestionan la imparcialidad de Moro, sostienen que ignoró pruebas y testimonios favorables al expresidente y que la pena aplicada es desproporcionada.

Después de que Moro responda estos cuestionamientos, los abogados de Lula apelarán ante un tribunal de segunda instancia, dijeron.

Lula da Silva reiteró este sábado que no existen pruebas que justifiquen su condena a casi 10 años de cárcel por corrupción y afirmó que es el pueblo quien debe juzgarlo.

"Mientras (los jueces y fiscales) no prueben nada contra mí, voy a recorrer este país para que ustedes me juzguen", dijo el exmandatario a un grupo de seguidores durante un acto del Partido de los Trabajadores (PT) en la región metropolitana de Sao Paulo.

Es su segundo discurso público desde que el miércoles el juez Sergio Moro lo condenó a nueve años y medio de cárcel por corrupción y lavado de dinero; la acusación afirma que es el propietario de un apartamento tríplex en el balneario de Guarujá (Sao Paulo) ofrecido por la constructora OAS a cambio de su influencia para obtener contratos en Petrobras.

El expresidente, quien enfrenta otras cuatro causas penales, puede apelar la sentencia en libertad y solo vería impedida su candidatura a las elecciones del 2018 si fuera condenado en segunda instancia.

Lula, ícono de la izquierda latinoamericana, atribuye la sentencia a una estrategia para sacarlo del mapa electoral.

Me "están juzgando políticamente", reiteró este sábado arropado por partidarios que le devolvían aplausos coreando ¡íLula, guerrero del pueblo brasileño!".

"Están juzgando nuestro gobierno, las cosas que hicimos en este país", añadió el exdirigente sindical que enfrentó a la dictadura militar (1964-85) y colocó a Brasil en el mapa mundial, logrando sacar a 30 millones de la pobreza.

Condenarlo a prisión y dejarlo fuera de la contienda electoral respondería, según Lula, a una estrategia más amplia para destruir al PT, que en 2016 cerró un ciclo de 13 años de gobierno cuando su sucesora y ahijada política, Dilma Rousseff, fue destituida por el Congreso acusada de manipular las cuentas públicas, y reemplazada por el conservador Michel Temer.