Recién aterrizado en la Ciudad de México, el presidente mexicano convocó esta noche a una rueda de prensa

 16 noviembre, 2014

México.

De regreso a México tras su cuestionada gira por Asia, el presidente Enrique Peña Nieto rechazó este sábado los actos violentos en protestas por la desaparición de 43 estudiantes y, aunque prometió agotar el diálogo, advirtió que el uso de la fuerza puede ser el "último recurso".

Recién aterrizado en la Ciudad de México, el presidente mexicano convocó esta noche a una rueda de prensa en la que volvió a justificar su "corta" gira de seis días a China y Australia para asistir a las cumbres de la APEC y del G20 en medio de la furia y la conmoción en México por la desaparición y posible masacre de los estudiantes.

Al resaltar que "dos de cada tres pesos de riqueza" en México dependen de su comercio exterior, Peña Nieto aseguró que desde el extranjero estuvo "muy atento" a los acontecimientos relacionados con ese dramático evento, que ha provocado la mayor crisis de su gobierno desde que asumió el poder en diciembre de 2012.

"Yo he de entender el dolor que ha causado a toda la sociedad mexicana (...) pero también tengo muy en claro que esto de ninguna manera puede convocar a la violencia", señaló el mandatario, entendiendo que las manifestaciones se radicalizaran desde que el pasado día 7 la fiscalía general revelara una posible masacre de los chicos confesada por tres presuntos sicarios detenidos.

De hecho, Peña Nieto -que acortó su viaje dos veces- partió a China poco después de que un grupo de manifestantes encapuchados trataran de quemar la puerta del emblemático palacio de gobierno en la plaza del Zócalo capitalina.

Las quemas y ataques de edificios oficiales se han reproducido esta semana también en otras partes del país, especialmente en la región de Guerrero (sur), donde se produjo el ataque de policías y narcos a los chicos la noche del 26 de septiembre que precedió a su desaparición.

El homicidio se dio frente a una vivienda donde el fallecido compartía con otros sujetos.
El homicidio se dio frente a una vivienda donde el fallecido compartía con otros sujetos.

"No dejaremos de agotar toda instancia de diálogo, de acercamiento y de apertura para evitar el uso de la fuerza para restablecer el orden. Es el último recurso, pero el Estado legítimamente está en facultad de hacer uso del mismo cuando se ha agotado cualquier otro mecanismo para restablecer el orden", manifestó el presidente.

Peña Nieto también hizo referencia a la polémica por la lujosa mansión que su esposa y exestrella de telenovelas compró en 2012 a una empresa vinculada con un consorcio nominado para construir el primer tren de alta velocidad de México y que el propio presidente revocó en medio de denuncias de la oposición por falta de transparencia.

Los detalles sobre la mansión "son aseveraciones imprecisas y carentes de sustento" que el vocero de la Presidencia aclarará esta próxima semana, dijo.