20 octubre, 2015

Siem Reap, Camboya

Un curandero que reutilizó una jeringuilla contaminada e infectó con el virus del VIH a 260 personas, de las cuales diez han muerto, podría ser condenado a cadena perpetua si le declaran culpable en el juicio que empezó este martes en Camboya, país ubicado en el sureste de Asia.

Yem Chhrin está imputado por asesinato con el agravante de crueldad, contagio deliberado y practicar la medicina sin licencia, cargos que acarrean la cadena perpetua, dijo a Efe Toch Sopheakdey, portavoz del tribunal provincial de Battambang.

Según indicó la jueza del tribunal Yich Chheanavy, la sentencia se pronunciará dentro de cinco días.

El director provincial del departamento de Salud, Sou Sanith, confirmó que diez afectados habían fallecido con síntomas desarrollados por el sida.

La Policía comenzó a investigar al acusado en diciembre de 2014, a raíz de la denuncia de un agricultor de la localidad de Roka. Como consecuencia de la investigación, los cuerpos de seguridad detuvieron a Yem Chhrin tras descubrir muestras del VIH en viales y jeringuillas depositados en su jardín.

Además de la enfermedad, los vecinos de Roka se enfrentan al estigma del Sida, una enfermedad que asocian a la prostitución, la homosexualidad y la drogadicción, según las ONG que operan en el pueblo.

En Camboya, el número de casos de infección por el VIH en personas de entre 15 y 49 años descendió de 1,6% en el 2000 a 0,6% en 2015, y el acceso a los antirretrovirales es de los más amplios en la región, según Onusida.

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