22 enero, 2015

La Habana. AFP. Desde vendedores de frutas a artistas que pintan en la calle paisajes de La Habana, los cubanos tienen la esperanza de que las conversaciones iniciadas ayer con Estados Unidos acaben con la rivalidad entre los dos países y mejoren su vida cotidiana.

Un joven celebra la obtención de la visa para viajar a EUA. | AP
Un joven celebra la obtención de la visa para viajar a EUA. | AP

Quiliano Castillo, de 56 años, abre cocos en un puesto de jugos de frutas en La Habana Vieja en el que hay una banderita estadounidense plantada en una piña, una señal del nuevo clima existente entre estos dos países, que estuvieron enfrentados durante medio siglo .

“Ya era hora de sentarse en la mesa de negociaciones para ponerle fin al sistema que había”, dijo Castillo, esperanzado de que la distensión estimule el desarrollo de la Isla, cuya economía no despega, y atraiga más visitantes de Estados Unidos.

“La relación de Cuba con Estados Unidos no es solamente con el Gobierno, es también con el pueblo”, indicó.

La reunión bilateral comenzó en el P¿palacio de Convenciones de La Habana, cinco semanas después de la histórica reconciliación anunciada por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro.

Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental, llegó ayer a La Haban a para sumarse hoy a las conversaciones, lo que la convertirá en el funcionario estadounidense de mayor rango que visita la Isla desde 1980.

El primer día de conversaciones estuvo centrado en asuntos migratorios, un problema compartido, pues la Isla comunista ha vivido por décadas un continuo éxodo hacia el cercano estado de Florida, en el sureste de Estados Unidos.

Los cubanos anhelan que este acercamiento mejore sus vidas en la Isla, donde los estantes de los supermercados a menudo carecen de bienes básicos y donde la gente gana al menos $20 mensuales en promedio.

Los disidentes cubanos se debaten entre el agradecimiento al presidente Obama por su intento de mejorar las cosas en la isla y el malestar por pensar que hizo concesiones al régimen comunista cubano sin obtener mucho a cambio.

Algunos estadounidenses que visitan Cuba con licencias de viajes culturales, religiosos o educacionales, entre otras, dijeron apoyar el paso dado por Obama. Tales licencias ya no son necesarias desde el viernes pasado para 12 categorías de viajeros norteamericanos a la Isla.