Principal sindicato, aliado histórico del partido en el poder, le quita el apoyo

 4 abril
El presidente sudafricano, Jacob Zuma, pronunció un discurso el martes en Pretoria.
El presidente sudafricano, Jacob Zuma, pronunció un discurso el martes en Pretoria.

Johannesburgo

El frente contra Jacob Zuma se endureció en Sudáfica con la petición, este martes, de renuncia del jefe del Estado por parte del principal sindicato del país, y socio clave del Congreso Nacional Africano (ANC), después de un controvertido cambio de gabinete que sumió al país en una incertidumbre política y económica.

El secretario general de la confederación sindical Cosatu (Congreso de Sindicatos Sudafricanos), Bheki Ntshalintshali, declaró que había llegado el momento para Zuma de "dimitir" después del cambio en el gabinete de la semana pasada, que supuso la salida del ministro de Finanzas, el respetado Pravin Gordhan.

El presidente sudafricano, cuya imagen se ha desgastado desde hace meses por una serie de escándalos, se enfrenta a una creciente rebelión, que incluye a sus habituales apoyos.

"Ya no confiamos en su capacidad de liderazgo", continuó el jefe del sindicato, quien consideró que la remodelación se hizo por cuestiones de "lealtad política" y no de "mérito".

En la tarde del jueves, Jacob Zuma nombró a diez ministros y otros tantos viceministros, la mayoría considerados próximos a él, a imagen y semejanza del nuevo titular de la cartera de Finanzas, Malusi Gigaba.

El vicepresidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, calificó de "inaceptable" la destitución de Gordhan.

Estos cambios fueron castigados rápidamente por los mercados. El lunes, la nota soberana de Sudáfrica fue rebajada a categoría especulativa (BB+) por la agencia Standard & Poor's, y el rand sudafricano perdió un 7% de su valor desde el viernes frente al dolar.

"Esta degradación muestra que debemos reavivar los motores de crecimiento de nuestra nación", afirmó este martes el nuevo titular de la cartera de Finanzas durante una conferencia de prensa.

"El presidente fue negligente e imprudente", afirmó el jefe del Cosatu, quien añadió que esta degradación va a "costar muy caro" al país.

Mantiene posición. Imperturbable, Zuma se conformó con declarar haber "hecho cambios para darle un nuevo impulso al gobierno", este martes durante la inauguración de un tren en Petroria.

"Aunque el liderazgo ha cambiado, la orientación global de la política del gobierno sigue siendo la misma", aseguró.

Por su parte, los principales partidos de la oposición hicieron un llamamiento a manifestaciones colectivas para reclamar la salida del poder de Zuma, contraquien también quieren organizar una moción de confianza en el Parlamento.

Zuma sobrevivió el año pasado a varias mociones de este tipo, gracias especialmente a una cómoda mayoría de su partido en el Parlamento (249 diputados sobre 400).

Pero con la deserción del Cosatu, aliado histórico del ANC desde su llegada al poder con el fin del apartheid en 1994, la oposición puede soñar con concretar su jugada en el Parlamento.

El ANC debe elegir a su nuevo presidente para sustituir a Zuma a finales de año. El candidato elegido será la figura del partido para las elecciones generales previstas en el 2019 en que se designará al nuevo jefe del Estado.